Si la semana pasada fue el Real Decreto Ley sobre el régimen de los estibadores, esta semana ha sido la Ley de Seguridad Ciudadana, más conocida como Ley Mordaza. El Congreso hace cada vez más patente la minoría del Ejecutivo, arrinconando en sus votaciones al partido de gobierno. Si con la derrota histórica sobre el asunto de la estiba, la oposición le cortó el paso a la capacidad ejecutiva del Gobierno, este martes oposición ha comenzado a desmontar, ladrillo a ladrillo, las obras que el PP llevó a cabo en su anterior anterior legislatura. Y lo ha hecho aprobando -con los votos en contra del PP- la toma en consideración de dos proposiciones de Ley encaminadas a dar marcha atrás en la Ley de Seguridad Ciudadana diseñada por el ex ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz. La proposición socialista, la más radical, que pide directamente la derogación, ha salido adelante con el voto de toda la oposición a excepción de Ciudadanos, que se ha abstenido, mientras que la proposición del PNV, que exige la modificación de la ley actual, ha sido aprobada sin fisuras con el único voto en contra del PP.

Más allá del efecto inmediato que tenga el debate de hoy en el Congreso, teniendo en cuenta de que se trata sólo de la toma en consideración para el futuro desarrollo de la Ley, la doble derrota ha encajado el Gobierno esta tarde tiene un cariz simbólico, puesto que se escenificará un nuevo enfrentamiento directo entre el Ejecutivo y el Congreso de los Diputados. La segunda gran derrota en menos de una semana. Ante la imagen de debilidad que da la situación de minoría, el equipo de Mariano Rajoy ya amenaza con un adelanto electoral para paliar el desgaste; una posibilidad que ni Ciudadanos ni PSOE podrían afrontar con demasiadas garantías.

El mismo día en que el Congreso obliga a dar un paso atrás a Rajoy en su legislación, la Junta de Portavoces ha acordado -con la oposición del PP- llevar la semana que viene al Pleno la creación de una comisión de investigación sobre la financiación ilegal del PP. Un debate que volverá a a poner contra las cuerdas al Ejecutivo, que volverá a votar en soledad después de los desencuentros que iniciaron con la formación de Albert Rivera a raíz de esta comisión. Con esta medida, Ciudadanos consolida su estrategia de buscar mayorías alternativas en un intento por marcar perfil propio, aunque evitando una posición frontal con el PP para no propiciarle al PP un escenario hostil con el que justificar una nueva cita electoral.

Después de que el pasado 30 de noviembre la Cámara Baja aprobara una moción para derogar la Ley Mordaza -con el voto en contra del PP y la abstención de Ciudadanos-, la proposición del PNV contempla modificar 43 apartados de la Ley Orgánica 4/2015, de 30 de marzo, de Protección de Seguridad Ciudadana. El PSOE da un paso más allá en el mismo sentido y propone iniciativa legislativa para derogar la Ley Mordaza y volver a la legislación anterior mientras se elabora una nueva Ley de Protección Ciudadana. Según el texto presentado por el portavoz socialista, Antonio Hernando,  la iniciativa es un paso atrás para crear una nueva legislación; es decir, ” el punto de partida para que entre todos podamos elaborar, a lo largo de la tramitación parlamentaria, una Ley respetuosa con los derechos y libertades fundamentales”.

En la exposición socialista en el Pleno del Congreso, el socialista Antonio Trevín ha expuesto las razones para tumbar la ley vigente, a la que ha definido como “una correa” del Gobierno “para atar a los ciudadanos”. Trevín ha recordado el momento en que esta ley salió adelante en 2015, cuando el PP la aprobó “con mayoría parlamentaria, pero no social”. La propuesta del PSOE pasa por volver a la legislación anterior, la llamada Ley Corcuera; un paso que el socialista ha justificado en acabar con la “confusión intencionada” entre “el concepto de seguridad ciudadana y el bien constitucional de la seguridad ciudadana” que, a su juicio, “permite a la Policía y Guardia Civil en dedicarse al control de la población en vez de velar por su seguridad”.

Trevín ha pasado a relatar una anécdota para escenificar lo que considera una muestra del “control” policial que ha traído la Ley Mordaza. “Algo falla cuando unos policías denuncian a aun mujer por llevar un bolso con las letras ACAB (All Cops Are BastardsTodos los policías son batardos), cuando en el bolso podía leerse Todos los gatos son bonitos (All Cats Are Beautiful)”, ha narrado el socialista. Un ejemplo que “retrata la manía persecutoria del PP a quien no piensa como ellos”. “Esta ley es pura paranoia autoritaria”, ha añadido el diputado.

C’s, por la reforma y contra la derogación

En esta punto, y ante la opción de que se haga manifiesta la soledad del Gobierno, Ciudadanos juega un papel crucial. El diputado naranja, Miguel Gutiérrez, ha confirmado que se abstendrán en la derogación  que pide el PSOE y votarán a favor de la propuesta del PNV para modificar la ley actual, puesto que no quieren “derogar una cosa para volver a una peor”, ha justificado, asegurando que en ese caso se produciría “un vacío legal, el de la patada en la puerta de la Ley Corcuera”. “Nosotros queremos mirar hacia delante. Qué afán con mirar atrás y apostar por leyes que eran igual de malas que las que estos señores han puesto”, ha criticado a la bancada del PSOE. Así, ha reprochado a los socialistas su cambio de postura: “En nuestro acuerdo de investidura fallido, acordamos revisarla, no derogarla”, le ha recordado Gutiérrez.

Gutiérrez también ha afeado al actual ministro de Interior, Juan Ignacio Zoido, su compromiso para elaborar reformas a este respecto: “Es una pena que el ministro de Interior ni siquiera esté presente en este debate: se comprometió con todos nosotros para crear un grupo de trabajo para analizar de qué forma podíamos modificar esa ley”, ha comenzado. “No han hecho nada”, ha asegurado, mirando a la fila donde se sientan habitualmente los ministros y a la bancada del PP. “Discúlpenme, pero es que no hay nadie del equipo de Gobierno”, ha terminado por reprochar a los populares.

Por parte del Grupo Popular, José Alberto Martín-Toledano, ha cargado contra la propuesta socialista, porque supondría a su jucio un episodio de “Regreso al pasado“, puesto que vuelve a una “ley del siglo pasado”, “obsoleta por los importantes cambios sociales y tecnológicos”, además de “corregida por el Tribunal Constitucional”. “No cubre los ataques con drones, ¿nos quieren llevar ustedes a la Edad de Piedra, señores socialistas?”, ha preguntado el diputado popular, que ha afeado al PSOE que no contempla “análisis” de la ley ni “propuestas de mejoras”. En este sentido, Martín-Toledano ha asegurado sentirse “más cerca” de la propuesta de ley del PNV, aunque ha asegurado no compartir “la totalidad ni la literalidad de las propuestas”.