Pedro Antonio Sánchez ha convocado este martes a la junta directiva y al comité ejecutivo de su formación a una «reunión inexcusable» que tendrá lugar a las 12,30 horas en la sede del partido de la capital murciana y a la que acudirá de manera excepcional el vicesecretario general de Organización del PP a nivel nacional, Fernando Martínez Maillo.

La reunión, según han informado a EFE fuentes del entorno del presidente, fue convocada cerca de la medianoche por un escueto SMS, en el que solo se advierte de su importancia al afirmar que su asistencia es «inexcusable». Este encuentro tendrá lugar después de la reunión del Gobierno de Murcia que presidirá Pedro Antonio Sánchez en el Palacio de San Esteban, sede del Ejecutivo regional, a partir de las once de la mañana, un día antes de lo habitual por coincidir mañana con el inicio del debate de la moción de censura del PSOE contra él.

La convocatoria de Pedo Antonio Sánchez a la dirección regional de su partido se produjo apenas una hora después de que concluyera la reunión del comité regional del PSOE, que dio el visto bueno de forma unánime al programa de gobierno que plantearán los socialistas en la moción de censura de mañana y pasado.

No descarta un ‘paso a un lado’

Pedro Antonio Sánchez ya no descarta dar «un paso a un lado» si constata que Ciudadanos se suma la moción de censura de la mano de PSOE y Podemos. El presidente del Ejecutivo murciano abre la puerta así a su dimisión «poniendo los intereses de la región por encima de los suyos», según han señalado a El Independiente fuentes del gobierno autonómico. Se tratará, en todo caso, de una «decisión personal» a sabiendas, dicen en su entorno, de que «no dejará que el tripartito tire todo por la borda». Así, «en cuanto haya la constatación de que la moción prospera» afronta anunciar su abandono de la presidencia aunque hoy por hoy no tienen claro en el PP murciano que el pacto a tres bandas PSOE-Ciudadanos-Podemos esté cerrado.

El todavía presidente del Gobierno de Murcia podría presentar su renuncia «apenas unos minutos antes» del arranque del debate de la moción el próximo miércoles, con lo que ésta decaería. Más dudas reglamentarias hay en torno a si lo hiciera con el debate ya empezado, siempre antes de la votación. En ese caso «dependería del criterio de la presidenta de la Cámara» si la moción decae o no. Todas estas consideraciones llevan a pensar que Sánchez tiene bastante estudiados los distintos escenarios posibles.

El PP de Murcia no quiere ahorrar a Ciudadanos la «foto» con PSOE y Podemos

En todo caso, el deseo de los populares es no ahorrar a la formación de Albert Rivera la foto con PSOE y Podemos antes de que Sánchez anuncie su decisión. Destacan los populares que Podemos mantiene estos días un «perfil bajo para no asustar a Ciudadanos», al tiempo que dan escasa credibilidad al gobierno técnico que propugna la formación naranja, convencidos, como están de que «no hay más opción que un tripartito».

Por su parte, Mariano Rajoy mantiene su apoyo a Pedro Antonio Sánchez. De hecho, los populares murcianos marcan su propia estrategia al margen de la dirección nacional pero con el beneplácito del líder del PP. «El partido en Murcia está muy fuerte y está dispuesto a perder el Gobierno», admiten, así, sin ambages, fuentes de Moncloa, aunque no parece ser que se vaya a producir esa eventualidad lesiva para los intereses populares.

Petición del juez Velasco

Este lunes, sin embargo, ni siquiera la decisión del juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco de pedir la imputación de Sánchez por el caso Púnica parecía haber doblegado al PP de Murcia ni a su máximo jefe de filas. Las mismas fuentes próximas a Rajoy admiten que «no nos extraña» la petición de Velasco, para afirmar a continuación que «es un poco fuerte pedir la imputación en contra del criterio del fiscal».

Moncloa defiende que Sánchez tiene una presunción de inocencia «reforzada»

Es más, consideran que el todavía presidente de Murcia, al que esta misma semana se le va a presentar una moción de censura, los días 5 y 6, tiene una presunción de inocencia «reforzada» dado que tras 16 querellas de todo tipo, interpuestas en su gran mayoría por los socialistas, «le han archivado 15». En definitiva, se niegan a la idea de que «a base de querellas se retire a alguien de la vida pública», temerosos en Moncloa de que «si ponemos a otro en sustitución de Sánchez lo volverían a imputar por cualquier cosa y así hasta que no nos quede ninguno».

Sensu contrario, están convencidos de que en cuanto Sánchez salga del Palacio de San Esteban, sede del Gobierno de Murcia, «le archivarán las causas». Moncloa asume el argumentario murciano de que el caso Auditorio, por el que sigue imputado a la espera de su desimputación o encausamiento con apertura de juicio oral, «no es corrupción». «No tiene pasta en Suiza, no se ha enriquecido, no ha cobrado comisiones, no hay tejemanejes de dinero…», enumeran para reclamar, inútilmente, un compás de espera hasta ver qué decidía el Tribunal Superior de Justicia de Murcia.

Génova no quiere elecciones y el PP de Murcia cree que serían la tumba de Ciudadanos

Aquí se enfrentan dos concepciones distintas respeto a la eventualidad de unas nuevas elecciones en la región, tal y como quiere Ciudadanos para el mes de septiembre, con el apoyo inesperado de Izquierda Unida. La dirección nacional alerta del riesgo de que la campaña «se centre en corrupción» y eso salpique al conjunto del partido. Además, los sondeos son inquietantes al apuntar el riesgo de que PP y Ciudadanos no pudieran volver a sumar una mayoría absoluta en un pacto de investidura que ahora se antoja casi imposible.

Pero el PP de Murcia está convencido de lo contrario al vaticinar la desaparición electoral de Ciudadanos. Con una base electoral alimentada en buena medida con desencantados populares, desalojarles del poder supondría una estocada mortal para la formación de Albert Rivera. Verían ahí la posibilidad de recuperar una mayoría absoluta que en 2015 tan sólo perdieron por un escaño, pero ir a unas elecciones siempre es un ejercicio de riesgo de resultado incierto.

Sólo dos maneras

Son visiones opuestas para una misma crisis que esta semana sólo puede resolverse de dos maneras: o Sánchez dimite para evitar a su partido la pérdida del gobierno autonómico y pone a alguien en su lugar, o prospera una moción de censura con un gobierno «técnico» al frente para resolver en seis meses la puesta en marcha de una auditoría de las cuentas murcianas y convocar elecciones para septiembre.

La formación de Rivera alerta que si, finalmente, hay sustituto para Sánchez «tiene que estar limpio»

Ya llegados a este punto, no cabe duda de que la formación de Rivera prefiere unos comicios antes que renovar su apoyo a un partido que ha intentado «reinterpretar» el primer compromiso del pacto de investidura de Sánchez: «Separar de inmediato de cualquier cargo, público o de partido, a imputados por corrupción política hasta la resolución completa del procedimiento judicial». De hecho, Ciudadanos matiza que un hipotético sustituto del actual presidente «tiene que estar limpio», lanzando con ello el mensaje de que no les valdrá cualquiera. Ese sustituto, de producirse el relevo, saldrá de entre las filas de los diputados populares murcianos sin que tenga que ser, necesariamente, nadie del actual gobierno autonómico.

El portavoz regional del partido, Víctor Martínez, salió ayer en defensa de su jefe de filas y llegó a calificar de «especulación razonada» la nueva petición de imputación al TSJ cursada por Eloy Velasco en el seno de la investigación de Púnica. Velasco «va en contra» de los criterios de la fiscalía y se basa en una tesis «imposible de cumplir», afirmó para negar a continuación que se abonara cantidad de dinero alguna al conseguidor Alejandro de Pedro y ni siquiera que existiera una partida para formación de la Consejería de Educación con la que pagar los servicios de éste.