El ex secretario general del PSOE Pedro Sánchez, que aspira a recuperar el puesto en las primarias del día 21, ha solicitado este jueves la dimisión del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, por liderar un partido «podrido por la corrupción».

No obstante, durante una entrevista en la mañana de este jueves en la Cadena Ser, el candidato ha descartado la presentación de una moción de censura porque esta iniciativa «debe tener un carácter constructivo», es decir, la postulación de otro candidato, y ahora mismo «no hay alternativa» al PP en la Cámara sin el concurso de Ciudadanos y Podemos, dos partidos que se vetan mutuamente en los acuerdos de gobierno.

Sánchez ha entrado de lleno en el debate sobre los casos de corrupción que asolan al PP para reprochar a la Gestora del PSOE la falta de «contundencia necesaria» por su responsabilidad política en ellos.

«Le dieron la abstención gratis a Mariano Rajoy y ahora el PSOE tiene difícil pedir su dimisión», ha lamentado. Según Sánchez, resulta incomprensible que el principal partido de la oposición no pida la comparecencia del presidente del Gobierno en el pleno del Congreso y las «excusas» que ofrece la Gestora para no hacerlo son «más formales que políticas». La principal es que el PSOE ya ha solicitado la declaración de Rajoy en la comisión de investigación parlamentaria sobre la financiación del PP, que todavía no tiene fecha de constitución. «La envergadura de los casos exigen rendición de cuentas ante el pleno y asunción de responsabilidades», ha asegurado.

El candidato ha insistido en que la abstención en la investidura de Rajoy «ha dejado al PSOE en tierra de nadie», antes de defender su proyecto para el PSOE. «El sistema político está cambiando de manera radical, se ha producido un terremoto desde el año 2008 y con más intensidad estos últimos tres/cuatro años. Lo he vivido en primera persona y he acumulado esa experiencia», ha argumentado.

Según Sánchez, sus adversarios, Susana Díaz y Patxi López «no han entendido el cambio político que vive nuestro país». Ha puesto como ejemplo la primera vuelta de las elecciones francesas para insistir en su propuesta: «Tenemos que evolucionar, tenemos que transformarnos, el PSOE representó el cambio en el siglo XX y hoy se resiste al cambio», ha lamentado, destacando que ahora el espacio político es «más competitivo y más fragmentado», por lo que hay que acometer cambios «en el fondo y la forma de hacer política».