IU rechaza que Podemos en Andalucía ponga las reglas para una posible coalición. Este jueves, el partido liderado por Teresa Rodríguez lanzaba un documento a debate donde proponía la salida de IU de los gobiernos municipales donde está en coalición con el PSOE como condición para construir un “bloque del cambio”. La propuesta no ha sentado bien a la dirección estatal de IU, que la ha rechazado de manera rotunda: “No aceptamos órdenes de nadie”, ha señalado Alberto Garzón, coordinador federal del partido, a este periódico. El partido andaluz plantea una estrategia unitaria para las elecciones autonómicas y municipales de Andalucía y establece una serie de exigencias, tanto políticas como prácticas, a IU, a quien los morados han remitido la propuesta.

“La estrategia la marcamos de forma autónoma que por algo somos organizaciones distintas”, reseña Garzón, en respuesta al anuncio hecho desde Podemos-A. La federación andaluza dice buscar la unidad pero no a cualquier precio, y que no escatima en críticas hacia el que podría llegar a ser su socio electoral en las próximas autonómicas andaluzas. La principal medida que exige Rodríguez ha sido rechazada por el líder de IU desde un primer momento. “La casuística municipal es tan grande que lo que piden no tiene ni pies ni cabeza”, reconoce el dirigente.

La propuesta pone en riesgo la estabilidad de más de 80 ayuntamientos gobernados por IU-PSOE

El texto titulado “El marco de la unidad política en Andalucía: Podemos hacia un bloque de cambio” se debatirá entre las bases y será aprobado en julio por la dirección autonómica de Podemos, según ha anunciado esta mañana en una rueda de prensa en Sevilla Jesús Rodríguez, mano derecha de la líder autonómica. El documento de Podemos llama a IU a impedir gobiernos del PP y Ciudadanos, y no plantea que se derriben alcaldes socialistas, aunque sí pide que sólo firme pactos de investidura y que en ningún caso entre en sus gobiernos, al considerar al PSOE “irrecuperable”. Esta medida es la condición que fijan para plantearse una alianza con Izquierda Unida de cara a 2019; una petición que pone en riesgo la estabilidad de más de 80 ayuntamientos andaluces gobernados por IU y PSOE.

La formación morada reprocha a IU situaciones como la de Córdoba, Marbella o El Puerto de Santa María, donde IU entró en el gobierno del PSOE. “Una de las principales diferencias con IU tiene que ver con su relación con el PSOE”, apunta la propuesta, que afea a Izquierda Unida el pacto de gobierno autonómico que mantuvo con Susana Díaz en la anterior legislatura, asegurando que dicho acuerdo “ayudó a la desmovilización de las protestas” y “secuestró a IU” en las “lógicas” del gobierno andaluz, algo que a juicio de Podemos Andalucía “restó un potencial enorme a la crítica social que se abría en las calles”.

Podemos Andalucía carga parte de la responsabilidad de la situación andaluza en los hombros de IU, aliado electoral a nivel estatal en Unidos Podemos.El partido liderado por Teresa Rodríguez también critica la construcción de la alianza entre Pablo Iglesias y Garzón y asegura que “la construcción de UP no dio lugar a ningún salto cualitativo, no atrajo a sectores nuevos ni creó una estética nueva”. Destaca también que la campaña del 26J, donde ya se había forjado la alianza, “no fue buena” y que las bases de Podemos y de IU se “enzarzaron en numerosos mítines en una competición por la simbología de sus organizaciones lejos de lograr una sinergia que abriera y ampliara el espacio”.

Cualquier negociación partirá de la posición electoral de Podemos”, más ventajosa que la de su posible socio electoral

Ante el fracaso de la alianza a nivel estatal, por la que perdieron más de un millón de votos, el partido andaluz pone una serie de condiciones a IU para, en caso de que se conforme esta coalición, sea el partido morado quien delimite el marco común dada su ventaja electoral respecto a sus futuribles socios. Así, advierte de que “Podemos Andalucía no se disuelve en la unidad”: “No vamos a liquidar ni a disolver a Podemos en una operación de unidad electoral”, reseña el documento. Toda relación con otros partidos, describe la propuesta, será en el formato de coalición que “se hará en una negociación bilateral”, aunque especifica que “cualquier negociación con otras fuerzas partirá de la posición electoral de Podemos”. Una posición que, de partida, es más ventajosa que sus aliados potenciales.

El texto, aunque reconoce que hay que llegar a “un acuerdo con IU sobre la estética”, propone que Podemos predomine y asegura que “está claro que la simbología de Podemos es necesaria”. Desde la posición de preeminancia, el partido andaluz fija las restricciones de los pactos de gobierno como la gran condición para la construcción de un “bloque social de unidad” con IU, al que pide la renuncia a algunas de sus prácticas: “Los pactos de gobierno en municipios y diputaciones con el PSOE estaban normalizados en una especie de lógica de hermano pequeño al que sólo le cabía un rol de lobby desde la subalternidad para buscar concesiones a cambio de participar de parcelas de gestión”, relata la propuesta, sometida  a debate entre sus bases. El pacto de IU con los socialistas andaluces fue, a juicio de Podemos-A, “el final lógico de un camino en el que IU no fue capaz de detectar la indignación y la impugnación, así como su potencial que se abría”.

En este punto, resalta que el “giro dado por Antonio Maillo”, coordinador de IU-Andalucía, rompió “la relación de subalternidad en relación con el PSOE” y abre la puerta hacia la unidad en “un bloque de cambio que Podemos no debe despreciar”. Sin embargo, sí destaca que este giro hay que valorarlo “sin dejar de poner a Podemos en el centro”. Además, destaca que “por abajo IU realiza una práctica muy distinta en numerosas localidades” a ese giro de Maillo, “cogobernando con el PSOE y reoxigenándolo en sitios como Córdoba, Marbella, El Puerto de Santa María…”.

Una vez fijado el marco de actuación para la confluencia, el partido de Teresa Rodríguez advierte de que habrá sectores de IU que intenten “bloquear experiencias unitarias” por estar “muy ligados a dicursos identitarios en lo estético pero muy oportunistas y adaptados a sectores del bloque de poder”. Otra de las propuestas que lanza al partido histórico es que “suele presentar candidatos con largas trayectorias institucionales”, algo que “choca frontalemente” con la idea defendida por Podemos de desprofesionalizar la política. Este punto, junto a la limitación de sueldos, son los más importantes, resalta el documento, “para lelgar a acuerdos de métodos”.