Pedro Sánchez vuelve a Ferraz, pero con nueva compañía. Su anterior ejecutiva y sus portavoces parlamentarios le abandonaron, como le recordó Susana Díaz, la perdedora de la noche, durante el debate entre los tres candidatos. Pedro Sánchez vuelve a Ferraz pero ya no lo hará con César Luena, Antonio Hernando, Óscar López o el propio Patxi López. Nuevas caras y savia nueva para un nuevo proyecto.

El equipo de máxima confianza del presidente está formado por los diputados Adriana Lastra (Asturias) y José Luis Ábalos (Valencia), junto a al andaluz Alfonso Rodríguez Gómez de Celis y el navarro Santos Cerdán. Ellos ocuparán los primeros puestos en su Ejecutiva y en la portavocía parlamentaria. Junto a ellos tomarán el control del grupo en el Congreso sus fieles diputados del «no a Rajoy», como Susana Sumelzo, Adriana Lastra, Zaida Cantera u Odón Elorza.

Como presidente honorario del PSOE suena el nombre de Josep Borrell, uno de los principales defensores del proyecto de izquierdas de Sánchez. El flamante secretario general integrará a sectores de las candidaturas rivales, aunque mantendrá el control absoluto de su Ejecutiva y su Comité Federal. Tras su anterior victoria, en julio de 2014, Susana Díaz diseñó ambos órganos, que obedecían sus órdenes, como se demostró con la defenestración del secretario general.