Menos de 48 horas después de ser elegido secretario general del PSOE, Pedro Sánchez ya trabaja en su nueva Ejecutiva federal. El líder socialista convocó este martes a su núcleo duro y celebró reuniones individuales con cada uno de ellos en la sede de su candidatura en el madrileño barrio de Chamberí. Sánchez quería tomarse dos o tres días de descanso tras la intensa campaña electoral, pero la dimisión de Antonio Hernando como portavoz parlamentario le ha obligado a agilizar la confección del puzzle que supone la elaboración de la Ejecutiva Federal, de la dirección parlamentaria y de las nuevas estructuras sanchistas en los territorios.

El flamante secretario general trató de mantener la cita bajo la máxima discreción, de ahí que los encuentros no tuvieran lugar en la sede socialista en Ferraz, pese a tener pleno derecho a usarla tras la victoria en las primarias del domingo. Precisamente este miércoles, a las doce horas, Pedro Sánchez volverá a tomar posesión de su despacho y se reunirá con los trabajadores de la sede oficial.

El secretario general citó uno a uno a los dirigentes de su máxima confianza para conocer su disposición para conformar la nueva dirección del partido, tanto a nivel orgánico, en la Ejecutiva del PSOE, como en el Grupo Parlamentario Socialista, que el pasado domingo quedó descabezado tras la dimisión de su portavoz, Antonio Hernando. También quiso consultarles la situación orgánica en sus respectivos territorios.

El nuevo líder del PSOE inicia así una ronda de consultas con su equipo para conocer de primera mano las aspiraciones de cada uno en sus correspondientes territorios, así como en la nueva dirección federal que saldrá del congreso socialista que se celebrará los días 17 y 18 de junio.

Sánchez decide con qué nombres contará en Ferraz y a quién enviará a plantar cara a los barones

Antes de la celebración del cónclave y de los siguientes congresos regionales y provinciales, Sánchez tiene que decidir con qué nombres contará en Ferraz y a quién enviará a plantar cara en sus territorios a los barones que no acepten su liderazgo. De momento, todas las federaciones están empezando a integrar a los sanchistas en las listas de delegados provinciales al congreso federal en el mismo porcentaje obtenido en las primarias en esas agrupaciones. Se trata de un primer paso de aceptación de su liderazgo y de colaboración que Sánchez valora mucho.

Sólo Susana Díaz (Andalucía) y Javier Lambán (Aragón) mantienen la hostilidad hacia el sector vencedor de las primarias y se niegan a integrarlos. El presidente aragonés ha calificado, incluso, al equipo de Sánchez con «la cofradía del santo reproche», mientras que el número 2 del PSOE andaluz, Juan Cornejo, se niega a reunirse con el máximo representante del sanchismo en Andalucía, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis.

A pesar de que el PSOE andaluz se cierra en banda así a cualquier integración de los sanchistas, la secretaria general, Susana Díaz, ha otorgado cierta libertad a sus secretarios generales provinciales para que confeccionen las listas de delegados, durante la reunión de su ejecutiva regional ayer. Todos ellos temen que Pedro Sánchez apoye candidaturas alternativas a las suyas en los congresos provinciales, especialmente en las provincias donde han obtenido mejores resultados: Cádiz, Almería, Málaga y Granada.

La integración permitiría una colaboración de ambos sectores en vez del enfrentamiento al que abocan Díaz y Lambán en sus federaciones. Si ninguno de los dos admite reflejar en sus órganos regionales la realidad del nuevo aparato federal, Sánchez se verá abocado a propiciar alternativas a sus liderazgos.

En este sentido, el interés por contar con una ejecutiva fuerte y leal se tendrá que combinar con la necesidad de implantar una nueva estructura sanchista en los territorios que no asuman ese liderazgo y no colaboren con la nueva dirección federal. Ésa es la clave de la ronda de contactos iniciada ayer.

El orden de llegada de los convocados muestra en buena medida la importancia del papel que asumirán en el partido, según señalan fuentes socialistas. Los encuentros comenzaron hacia las cinco de la tarde y la diputada Adriana Lastra, una de las mujeres fuertes del nuevo líder socialista, fue de las primeras en reunirse con Pedro Sánchez en la sede del barrio madrileño de Chamberí.

Ábalos y Lastra dan el perfil para ser el número 2 del PSOE o dirigir el grupo en el Congreso

Lastra ha sido la coordinadora de la candidatura sanchista en colaboración con José Luis Ábalos. Ambos consiguieron convencer a Sánchez para que se presentara a las primarias durante sus horas más bajas y le organizaron sus primeros encuentros con militantes en Valencia y Asturias antes de que el secretario general caído decidiera dar el paso.

Tanto Ábalos como Lastra cumplen con el perfil para ser número 2 del partido. No obstante, ambos son diputados en el Congreso, por lo que podrían asumir la responsabilidad de pilotar el grupo parlamentario. Sánchez tiene que tomar estos días una decisión en ese sentido.

Encuentro individual con sus hombres de confianza

La reunión se produjo en un carácter distendido, en el local situado en la calle Marqués de Riscal, a sólo 2,7 kilómetros de la sede socialista en Ferraz. A lo largo de la tarde cruzaron el portal acristalado una docena de dirigentes socialistas, aquellos que respaldaron a Sánchez durante la campaña con más vehemencia. Los primeros en llegar fueron Óscar Puente, alcalde de Valladolid, y el secretario general socialista en la misma ciudad, José María Izquierdo.

A la cita acudieron poco después tres ex ministras socialistas: primero lo hizo Beatriz Corredor, titular de Vivienda entre 2008 y 2010, durante la segunda legislatura de Zapatero. Con ella fue Carmen Calvo, ministra de Cultura en la misma etapa, entre 2004 y 2007, y luego acudió  Cristina Narbona, ministra de Medio Ambiente entre 2004 y 2008.

José Féliz Tezanos, Andrés Perelló o Susana Sumelzo también acudieron a la cita

Narbona abandonó en 2013 la primera línea de la política, cuando renunció a su escaño en el Congreso de los Diputados. En su lugar entró entonces Sánchez, que quiere en su equipo a su antecesora en el escaño. La ex ministra ya declinó una oferta del nuevo secretario general, cuando en la campaña del 20-D, Sánchez le propuso ser su número dos. En aquella ocasión optó por quedar en segundo plano. No obstante, ha sido una pieza clave en la elaboración del programa político Sánchez y en la campaña de primarias, a la que ha aportado su experiencia política y personal en anteriores procesos similares.

Otro de los redactores del programa del candidato, el veterano guerrista José Félix Tezanos, también se reunió con Sánchez. Poco después lo hizo Santos Cerdán, secretario de Organización de Navarra, que se ha encargado de la estructura territorial de la candidatura, especialmente de la recogida de avales, en colaboración con el sevillano Francisco Salazar. Ambos se han encargado de la organización propiamente dicha de la candidatura.

A la sede del candidato acudió además el abogado Andrés Perelló, que ejerció de asesor jurídico para la candidatura de Sánchez en asuntos como la batalla con Ferraz por el sistema de financiación a través del crowdfunding; y la diputada zaragozana Susana Sumelzo, uno de los rostros más conocidos de los 15 diputados que votaron no a la investidura de Mariano Rajoy, contraviniendo la orden del Comité Federal y la dirección del grupo socialista, que los sancionó con una multa de 600 euros.