Mariano Rajoy trasladará mañana con toda la crudeza a la sociedad catalana su oposición al referéndum de independencia. Lo hará en la XXXIII Reunión del Círculo de Economía en Sitges, ante lo más granado del mundo económico y político catalán. El presidente del Gobierno aprovechará su intervención en la clausura del tradicional encuentro del Círculo para llevar un mensaje claro y contundente en el sentido de que el Gobierno hará todo lo necesario para evitar el quebrantamiento de la ley.

Rajoy se encontrará en Sitges con la misma apelación al diálogo entre ambas administraciones -Gobierno y Generalitat- que el presidente del Círculo, Juan José Brugera, trasladó el jueves al presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont. Así lo ha anunciado ya el propio Brugera, en un entorno que será probablemente algo más cálido que con el presidente catalán, al que el público del Círculo ninguneó con una solitaria pregunta sobre el proceso independentista que situaba toda la carga de la culpa en el Gobierno catalán.

Pero la apelación al diálogo chocará con un Rajoy especialmente duro, según han avanzado a El Independiente fuentes cercanas al Gobierno. Llegará a Barcelona con la intención de dejar clara su rotunda oposición a la celebración del referéndum y el compromiso de utilizar todos los resortes para evitar que se quebrante la ley. Pasó el tiempo de contemporizar, parecen haber concluido en Moncloa tras una semana en que la escalada de tensión entre ambos ejecutivos ha sido evidente.

Hace un año, Rajoy clausuró estas jornadas en calidad de presidente en funciones, tras fracasar el intento de investidura de Pedro Sánchez, y su discurso se centró en denunciar el populismo que entonces ejemplificó en las alcaldesas de Madrid y Barcelona, Manuela Carmena y Ada Colau. Ahora, el Gobierno tiene claro que su principal problema está en Cataluña y su proceso independentista, como reafirmó el jueves el ministro de Economía, Luis de Guindos, quien en una intervención inusualmente dura tachó de populistas a los nacionalistas catalanes y advirtió contra «las soluciones simplistas» y la frustración que acarrea la apelación constante al enemigo exterior.

Junqueras pide calma

El aviso de Rajoy echará por los suelos los intentos de Oriol Junqueras de tranquilizar a un empresariado catalán más que inquieto ante las perspectivas políticas en Cataluña. El vicepresidente catalán y conseller de Economía ha tenido que afrontar hoy ese malestar cuando los miembros del Círculo le han trasladado sus temores sobre el futuro de una Cataluña independiente fuera de la Unión Europea.

En contra de las tesis expresadas por el vicepresidente de la Comisión Europea, Valdis Dombrovskis, y el portavoz en jefe del Ejecutivo comunitario, Margaritis Schinas, quienes han dejado claro en sus declaraciones que cualquier región que declarara su independencia de un Estado miembro quedaría automáticamente fuera de la UE, Junqueras ha repetido que Cataluña forma parte de la Unión y que no existe ningún mecanismo legal, ningún tratado, ninguna directiva ni ningún artículo europeo que prevea la expulsión de un Estado miembro o de una región.

Respecto a la tensión política con España por la convocatoria del referéndum, Junqueras ha dicho que Cataluña está dispuesta a hablar y quiere hacer las cosas «de la mejor manera», que es permitiendo «que los ciudadanos hablen», lo que en democracia «se hace votando».