El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, se reunirá esta tarde en el Palau de la Generalitat «con representantes de los partidos políticos que formen parte del Pacto por el Referéndum». Así anunciaba el domingo la agenda oficial de la Generalitat la reunión de los partidos independentistas en el Palau de la Generalitat con la que de hecho se da por terminada la etapa de búsqueda de consensos con el Gobierno. En el encuentro participarán representantes de todas las formaciones que integran JxS, esto es PDCat, ERC, Demócratas -los independentistas de Unió- y Mes -escisión del PSC coaligada a ERC- además de la CUP y Podem. Por el Gobierno catalán, el propio Puigdemont, el vicepresidente y conseller de Economía, Oriol Junqueras, y la consellera de Presidencia y portavoz del Govern, Neus Munté.

  • La convocatoria ¿por qué ahora? La portavoz del Gobierno catalán, Neus Munté, tenía concertada una entrevista en el programa de más audiencia del fin de semana para valorar, en teoría, la intervención de Mariano Rajoy ante el Círculo Ecuestre y la convocatoria de las entidades soberanistas para reclamar fecha y pregunta. Y sin previo aviso anunció la convocatoria de una reunión con los partidos que integran JxS -los que ya están en el Govern-, la CUP y los Comunes (CSQP en el Parlament). Una convocatoria de la que se excluye a los demás partidos de la oposición, cuyo único objetivo, realmente, es forzar a los Comunes y Podemos a integrarse en el bloque independentista en el momento en el que éste da el salto al vacío que supone la apuesta ya definitiva por el referéndum unilateral. Fijar fecha y pregunta es tanto como reconocer que la carta de la consulta acordada y legal se da por imposible, y ese era el terreno en el que el coincidían JxS y CSQP.
  • Los asistentes ¿sumar -o romper- a los comunes? Ada Colau avaló la estrategia de Carles Puigdemont y su vuelta al referéndum -Artur Mas había convocado las elecciones dando por superada esta etapa y abogando por una declaración unilateral de independencia- cuando el pasado 23 de diciembre se sumó al Pacto por el Referéndum. Una plataforma con la que el Govern se comprometía a buscar apoyos para la convocatoria de un referéndum pactado con el Gobierno y que sea, por tanto, legal y vinculante. Pero esta opción está ya descartada tras la respuesta de Mariano Rajoy en Sitges, por lo que los Comunes tendrán que decantarse entre la convocatoria unilateral o alinearse con los constitucionalistas. Pablo Iglesias ha dado pistas, al avalar una convocatoria unilateral equiparándola al 9N, es decir, restándole más validez que la de una movilización política. Y el líder de Podem, Albano Dante, acudirá en consecuencia al encuentro. Pero el hombre de Ada Colau en el Congreso y previsible líder del nuevo partido autonómico de los Comunes, Xavier Domenech, ha rechazado la invitación argumentando que el foro debería ser el Pacto por el Referéndum. Una contradicción que ahonda en la división entre Podemos y Comunes en Cataluña y que da a los independentistas esperanzas de romper el bloque al que más temen, porque difícilmente pueden presentarlos como sometidos al «unionismo».
  • El calendario ¿y ahora qué? Neus Munté recogió el órdago lanzado por las entidades soberanistas el sábado y aseguró ayer que en los próximos quince días, probablemente a lo largo de esta primera semana, se hará pública al fecha y la pregunta del referéndum. Es el pistoletazo de salida para iniciar el proceso formal de convocatoria del referéndum al margen del Gobierno y el marco legal actual. Por eso, lo primer que necesitará el Govern de Puigdemont es aprobar la Ley de transitoriedad jurídica, o más concretamente su primer punto, el que se supone que da cobertura legal a la celebración de un referéndum de independencia. Un texto que la Generalitat guarda celosamente en un cajón y que no se presentará en el Parlament antes de que se apruebe la reforma del reglamento, que entrará en el orden del día del segundo pleno de junio o el primer de julio. Esa reforma incluye la declaración como periodo hábil de la segunda quincena de agosto, y sería entonces, presumiblemente, cuando el Govern podría proceder a la «aprobación exprés» de la ley de transitoriedad para convocar oficialmente el referéndum a principios de septiembre. coincidiendo con la Diada, con el objetivo de celebrarlo previsiblemente el 1 de octubre.
  • La oposición ¿qué papel jugarán los constitucionalistas? Ni a C’s, ni sobretodo al PSC o incluso los Comunes se sienten cómodos colocándose junto al PP y el Gobierno, de Mariano Rajoy, que en Cataluña aparece como inmovilista y poco hábil a la hora de gestionar el conflicto catalán. Por eso hoy harán equilibrios para evitar que el soberanismo los incluya en una visión frentista de este conflicto. Pero socialistas y ciudadanos no se moverán ni un ápice del bloque constitucionalista, lo que pasa por señalar el sectarismo de la convocatoria de Puigdemont, que los ha excluido de salida, y la imposibilidad de avalar una iniciativa ilegal, que rompe con el Estado de derecho y el marco constitucional vigente. En este contexto, la líder naranja en Cataluña, Inés Arrimadas, se ha mostrado convencida de que Puigdemont «no sabe qué hacer» para satisfacer las expectativas creadas con las promesas de referéndum «y lo tapa con la carta y la reunión». El líder del PP catalán, Xavier García Albiol, ha ido más allá al tachar al president de pirómano. «Asistimos a una escenificación que tiene mucho de amenaza, es como el vecino que amenaza al resto con incendiar el bloque porque no me gusta».