Manuel Moix, el dimitido fiscal jefe Anticorrupción, tiró la toalla cuando las críticas a su gestión al frente de esta institución pasaron al insulto y las víctimas fueron sus hijos universitarios, según fuentes de su entorno. “Tu padre es un chorizo que se lleva el dinero a Panamá”, fue uno de los mensajes que recibieron.

Además, la mujer del fiscal, que no estaba muy entusiasmada con el cargo de su marido, se ha sentido abrumada ante las críticas de las que ha sido objeto su esposo tras conocerse que era socio de una sociedad en un paraíso fiscal que fue creada por su suegro.

Corredor de fondo

Moix se había puesto como límite que su paso por Anticorrupción no causase un perjuicio a su familia. Como declaró a El Independiente, él es “un corredor de fondo” al que no le achantaba la rebelión que su nombramiento había desatado en esta institución entre algunos de sus subordinados.

Éste fue el único argumento que esgrimió ante el fiscal general del Estado, José Manuel Maza, en la reunión que ambos celebraron en la mañana del jueves “en un lugar secreto” fuera de las dependencias de la Fiscalía general “para evitar interrupciones”, según fuentes jurídicas.

En este encuentro, Maza intentó convencer a Moix para que continuara en su puesto porque considera que “es un magnífico fiscal”, pero las razones expuestas le llevaron a aceptar su “renuncia irrevocable por razones personales”.

Defensa hasta el último minuto

Fuentes cercanas al fiscal general han admitido que esta dimisión ha sido “un palo muy duro” para Maza que hasta el último minuto ha defendido la honorabilidad de su subordinado al negar, en una comparecencia ante los medios de comunicación, que la actuación de Moix en la sociedad panameña de su padre fuera “ilegal”. “Es absolutamente regular”, remachó.

Por ello, reconoció que en su ánimo no estaba cesarle y aprovechó su comparecencia ante los medios para insistir en que la fiscalía es “autónoma del Gobierno y de todos los poderes del Estado”.

Ahora, la vacante de Anticorrupción tendrá que salir de nuevo a concurso. “La convocatoria no se va a hacer a todo correr”, adelantan fuentes jurídicas que, no obstante, matizan que el nombre del nuevo fiscal jefe se conocerá antes del verano.

Los candidatos

Dos de los anteriores competidores a esta plaza, Alejandro Luzón y Belén Suárez (que será la fiscal jefe en funciones de Anticorrupción hasta que se designe al nuevo jefe) ya han comunicado a sus allegados que piensan volver a pelear por esta plaza.

Sin embargo, las fuentes consultadas descartan a ambos candidatos porque entienden que sería una victoria para los fiscales que se han amotinado en Anticorrupción. Además, Luzón, que actualmente es teniente fiscal de la secretaría técnica, cuenta con gran prestigio en la carrera fiscal, pero fuentes fiscales consideran que no sería conveniente que alguien de la casa intentase poner orden a sus antiguos compañeros.

En la misma situación se encuentra Suárez a la que algunos fiscales identifican como la persona que informó a Maza de la existencia de unas grabaciones de la operación Lezo, que estaban entonces secretas, en las que Ignacio González hablaba de Moix como “un fiscal serio” una semana antes de que se reuniera el Consejo Fiscal que eligió al dimitido por ocho de los 12 votos de los miembros que integran el Consejo Fiscal.

Por ello, lo más probable es que el elegido sea un fiscal ajeno a Anticorrupción. Fuentes fiscales reconocen que la carrera está muy tocada y se encuentra en sus horas más bajas. Por ello, apuestan que el nuevo fiscal jefe no tendrá que pasar por el mismo trance que Moix, pero explican que este nombramiento será clave para calibrar el apoyo que conserva Maza como fiscal general.