La fiscalía ha presentado una denuncia contra el futbolista Cristiano Ronaldo por cuatro delitos cometidos entre los años 2011 y 2014 y que suponen un fraude de 14.768.897,40 euros a través de un entramado societario creado en el 2010 para ocultar sus derechos de imagen. Por ello, el ministerio público le acusa de haber incumplido de forma “voluntaria y consciente” con sus obligaciones fiscales en España.

La Agencia Tributaria explica, en un informe, que en el 2008 el futbolista otorgó a su agente un poder para firmar un contrato de trabajo con el Real Madrid entre las temporadas 2009/2010 y 2014/2015 y que fue rubricado por ambas partes el 21 de junio de 2009.

Tras este contrato, el delantero trasladó un mes más tarde su residencia a España por lo que adquirió la condición de residente fiscal en nuestro país a partir del 1 de enero de 2010.

Entramado societario

Ademas, el jugador optó “expresamente”, el 11 de noviembre de 2011, por el régimen fiscal español aplicable a los trabajadores desplazados al territorio español. Por ello, Ronaldo tendría que haber tributado por sus ganancias en el 2011 con un tipo impositivo del  24% y por un 24,75% en los tres ejercicios posteriores.

Sin embargo, el jugador, después de que el Real Madrid le confirmara en diciembre del 2008 las condiciones del contrato que iba a firmar unos meses más tarde, creó una sociedad domiciliada en las Islas Vírgenes “con la intención de obtener un beneficio fiscal ilícito cuando llegara a España” a la que cedió sus derechos de imagen.

Esta sociedad, Tollin, cedió la explotación de los derechos de imagen del futbolista a otra sociedad ubicada en Irlanda con el nombre de Multisports&Image Management LTD que, “efectivamente”, se dedicó a la gestión y explotación de dichos derechos sin que la sociedad ubicada en las Islas Vírgenes desarrollara actividad alguna.

Sociedad pantalla

Por ello, el fiscal sostiene que esta actuación solo buscó “la interposición de una pantalla para ocultar a la Agencia Estatal de la Administración Tributaria la totalidad de los ingresos obtenidos por la explotación de su imagen”.

El ministerio público en su escrito recoge que el futbolista presentó en su declaración del IRPF del ejercicio de 2014 unos ingresos entre el 2011 y el 2014 de 11,5 millones de euros “cuando las rentas verdaderamente obtenidas” fueron en esos tres ejercicios de casi 43 millones de euros.

Asimismo, en esta declaración calificó los rendimientos obtenidos como rendimientos de capital mobiliario y no como rendimientos derivados de actividades económicas lo que le permitió disminuir “considerablemente” la base imponible a declarar.

28,4 millones ocultos

Por estos motivos, el ministerio público acusa a Ronaldo de no haber incluido “voluntariamente” unos ingresos que Hacienda cifra en 28,4 millones de euros por derechos de imagen a otra sociedad a la que ya había cedido estos derechos entre 2015 y 2020 llamada Adifore Finance LTD que sólo operaba para territorio español.

El ministerio público ha tenido en cuenta para presentar su denuncia los criterios establecidos por la fiscalía del Estado y por el Tribunal Supremo que recientemente confirmó la condena de 21 meses de cárcel a Lionel Messi por tres delitos fiscales. En esta resolución se considera fraudulenta “la interposición de un sujeto pasivo del impuesto diferente del real, ubicado en el extranjero, lo que favorece la ocultación de información a Hacienda”.

Y es que el alto tribunal considera que se ha cometido un delito fiscal cuando “la liquidación que se presenta por el contribuyente no es sino el final de un procedimiento construido desde antes para que se pueda lograr la ocultación de la base imponible real, con razonable esperanza de éxito para el defraudador”.