El juez Ismael Moreno sostiene que la Rueda es un sistema de plagio “de obras de dominio público” que ha reportado a sus creadores unos beneficios de 100 millones de euros entre el 2006 y el 2011. Este sistema ha sido posible gracias a la colaboración de algunos responsables de cadenas de televisión que emitían la música en horario nocturno a cambio de un porcentaje de los derechos de autor o por haber recibido sobornos.

Así se recoge en los autos de prisión, eludibles bajo fianza de 100.000 euros, que el togado ha dictado contra los tres principales responsables de esta red, Manuel Carrasco, su socio Fernando Bermúdez y Rafael de Tena, aunque la operación alcanza a otras 15 personas entre ellos directivos de televisión.

El magistrado explica que la Rueda consiste en “un registro fraudulento de supuestas modificaciones de obras originales como si se tratase de obras nuevas aunque en la mayoría de los casos se trazasen sin variación alguna sobre la “auténtica y original” y en otros con “ligeras modificaciones de la partitura original”.

Connivencia con las televisiones

Estas actuaciones, según el auto del magistrado, se llevaron a cabo “en connivencia con productoras de televisión mediante el abono de comisiones” para que el repertorio se difundiera en horario nocturno “con preferencia a otras obras”. También se cedían los derechos de autor a familiares, cónyuges o hijos y se crearon “sociedades o productoras” para evitar ser detectados.

Estas actividades, además de un beneficio económico, supuso para los autores un beneficio político, ya que la SGAE reparte el número de votos entre sus socios en función a las cantidades percibidas por derechos de autor. De este modo, los implicados lograron “perpetuar” el sistema al hacerse con el mando en la SGAE.

Manuel Carrasco y su socio Fernando Bermúdez están acusados de haber trazado “un sistema fundamentado en el plagio de obras de dominio público”. Y contrataron la música con diferentes cadenas de televisión a cambio de comisiones. Estos pagos, según el togado, “es la verdadera motivación de las cadenas de televisión de emitir los repertorios”.

Directivos al servicio de esta red

Por ello, el togado sostiene que algunos responsables de estas cadenas “estaban al servicio” de esta organización porque “han recibido pagos en metálico”.

Los investigados contaban con un entramado de empresas para llevar a cabo sus actividades y “obtener un beneficio cuyo principal emisor es la SGAE”, ya que el dinero que obtenían no era posible solo por la calidad de “unos temas musicales que en muchas ocasiones eran compuestos por personas con dudosos conocimientos musicales”.

El juez afirma que la Rueda “es un método para enriquecerse con música de baja calidad utilizando una serie de artimañas en muchas ocasiones ilícitas”. Sin embargo, este hecho no preocupaba a los investigados porque sabían “que tenían las emisiones garantizadas”.

Regalos para corromper

Bermúdez, según el juez, era el encargado de reunirse con los responsables de las cadenas de televisión a los que “corrompía” con regalos para ganarse su favor. Este imputado se dedicaba también a la compra venta de caballos de carreras, a la inversión inmobiliaria y de valores y tiene cuentas en Andorra y casas en Miami.

El juez relata que en una conversación que mantuvo con un directivo de Telemadrid, Javier Valero, le comenta: “lo orgulloso que está de hablar con alguien a quien le va a tocar la lotería y se va a hacer rico”. Valero le replica que se “pone nervioso solo de pensarlo”.

Cuentas en Andorra

Por su parte, Rafael de Tena mantiene “fuertes contactos” en varias televisiones que emiten sus repertorios “a cambio de tratos de favor”. El juez revela que los ingresos de este imputado “coinciden con los obtenidos por derechos de autor”.

También que Tena mantiene lazos con Cuba y Belice y tiene cuentas abiertas en Andorra y Miami y que es el albacea de los derechos de autor de su hermano fallecido Manolo Tena.

El juez les ha dado un plazo de 72 horas para que depositen la fianza de 100.000 euros que ha impuesto a cada uno de ellos antes de ordenar su ingreso en prisión si no abonan esta cantidad.