La sala penal de la Audiencia Nacional ha acordado la puesta en libertad de Jordi Pujol Ferrusola si deposita una fianza de tres millones de euros. Los jueces le obligan a que deposite esta cantidad en metálico y consideran que la misma es “proporcionada” para evitar que, una vez que salga a la calle, continúe manejando el dinero que mantiene oculto. Los magistrados confirmar que el primogénito del clan es dueño de una fortuna que ronda los 50 millones de euros.

Los magistrados dan en parte la razón al primogénito de los Pujol que pidió a los togados que modificaran el auto de prisión dictado por el juez José de la Mata el pasado mes de abril. El defensor de Pujol hijo, Cristóbal Martell, explicó que su cliente ya había entregado a la justicia 22 millones de euros por lo que consideraba que podía salir de prisión. Y proponía que se le prohibiera entrar en contacto con las personas relacionadas con sus cuentas y empresas.

Medida proporcional

Los jueces le dan en parte la razón al sostener que los tres millones de euros servirán para garantizar “que no actuará ni por sí ni por terceros en otras jurisdicciones”. Y afirman que la misma es “proporcional” porque es “una instrucción compleja”.

Los magistrados confirman que la investigación dirigida por De la Mata ha acreditado que Pujol hijo es titular de “sociedades instrumentales” que su único fin era canalizar “capitales de presunto origen criminal”. Y que estas sociedades se dedicaban a asesorar a “un conjunto de empresas que tienen como denominador común” la adjudicación de obra pública.

Además, los togados reiteran que Pujol Jr. ha usado entramados societarios “para blanquear capitales fuera de España” para luego repatriarlos.

30 millones en el extranjero

También que ha gestionado en Andorra “un patrimonio económico de procedencia no determinada” y que lo he hecho “siempre en beneficio de su extensa familia”. Y recuerdan que su madre y algunos de sus hermanos regularizaron este dinero, pero que él “lo ha mantenido oculto”.

Los jueces sostienen que el primogénito de los Pujol ha movido en Andorra 12 millones de euros, 11 millones de dólares, 7,8 millones de marcos y 95.000 libras esterlinas. También que cuenta con un capital de 30 millones de euros en el extranjero. Y que ha desviado de sus cuentas, cuando ya estaba en marcha la investigación judicial, 2,4 millones de euros.

Además, le acusan de haber continuado “realizando toda clase de actividades contables” que incluso proyectaba para los próximos años y que buscaban ocultar su fortuna entre otras cosas mediante negocios simulados o préstamos ficticios.

La Audiencia, cuando deposite la fianza, le impone la obligación de comparecer semanalmente en el juzgado más próximo a su domicilio, le prohíbe salir del territorio nacional y le retira el pasaporte.