Podemos termina el curso más difícil de su historia con un paréntesis costero. Cádiz es estos días la capital del podemismo  y sus dirigentes acuden a la ciudad andaluza para participar en la Universidad de Verano, que se celebra desde este jueves hasta el domingo y que va orientado a consolidar uno de los pilares de la formación de Pablo Iglesias: su estrategia comunicativa. La organización de las jornadas corre a cargo de la fundación Instituto 25M, el think tank de Podemos. Un laboratorio de ideas que poco se parece a una formación al uso y que, lejos de marcar derivadas políticas a las tesis oficiales, busca ampliar el horizonte para llegar a más público. ¿Cómo? De la mejor forma que saben hacerlo: a través de nuevas formas de transmitir su mensaje.

Anoche se inauguró la Universidad de Verano con la presentación del documental Las cloacas de Interior, de Jaume Roures, quien acompañó a Pablo Iglesias y al periodista Carlos Enrique Bayo.

Hasta ahora, el Instituto 25M era una plataforma que se movía entre lo político y lo cultural, y tras la renovación de su dirección tras Vistalegre II, su nuevo director, Federico Severino (Madrid, 1984), quiere añadir una tercera pata: la audiovisual.  Severino, licenciado en Filosofía y Sociología e investigador en London School of Economics, tiene en mente renovar el proyecto que nació de la mano de Podemos tras las europeas del 25 de mayo de 2014. La idea es transformarlo a partir de septiembre en una productora audiovisual y editorial capaz de diversificar públicos y amplificar los mensajes.

El socialista Pérez Tapias figura en el programa de la universidad. «Cómo no vamos a invitar al PSOE, que sería nuestro socio de Gobierno»

Ésta será la “apuesta estratégica” de Podemos en su universidad de verano, que celebra su celebra su tercera edición con más de medio centenar de encuentros, talleres y mesas redondas. Titulada Comunicación, poder y democracia [consultar aquí el programa],  participan decenas de periodistas, escritores, analistas, expertos en campañas o políticos como el socialista Antonio Pérez Tapias. Al encuentro también fue invitado Josep Borrell, que no pudo confirmar su asistencia. “Cómo no vamos a invitar al PSOE en una mesa donde se habla de Portugal como alternativa de Gobierno; teníamos que contar con quien sería nuestro socio de gobierno”, reflexiona el responsable del Instituto 25M. La representación internacional vendrá de la mano de expertos en comunicación del partido Francia Insumisa de Jean-Luc Mélenchon y organizadores de la campaña de Bernie Sanders en EEUU.

La universidad de verano también devuelve a Podemos el sabor del enfrentamiento. En su última edición, en septiembre de 2016, fue el escenario para el choque definitivo entre Pablo Iglesias e Iñigo Errejón, que expresaron sus diferencias en aquellas jornadas, enfocadas a los distintos modelos de partido. Fue la puesta en escena de unas diferencias que ya eran patentes meses antes, cuando comenzaron las negociaciones con el PSOE. Mientras el líder de Podemos ponía como condición entrar en el Gobierno, su entonces número dos optaba por ser más flexible y facilitar desde la oposición una alternativa de izquierdas. Podemos llegó así a la anterior edición de la universidad, tras una etapa de turbulencias internas que serían la punta del iceberg de todo lo que vendría después y que culminó en la Asamblea Ciudadana de Vistalegre II. Una vez definido el nuevo rumbo y dirección del partido, el Instituto 25M también cambia de aires para volver a las raíces moradas.

Ir más allá en la estrategia comunicativa de Podemos

“El objetivo es buscar los orígenes que teníamos”, apunta Severino. “Somos fruto de una estrategia comunicativa exitosa que inició Pablo Iglesias a través de La Tuerka y programas de comunicación política, y en esa estrategia empezamos a ver que se generaba una gran audiencia. Ahora tenemos que llevar esa estrategia más lejos y ver cómo hacerla funcionar esa estrategia en otros ámbitos”, detalle el director del Instituto 25M. Podemos fue un actor imprescindible para la transformación política, e introdujo elementos en sus campañas que dejaron atrás las prácticas de los partidos tradicionales. La política a golpe de tuit, los vídeos explicativos o la distribución audiovisual en redes es el día a día de Podemos. Esta estrategia comunicativa se somete a continua revisión, y ésta es también una de las misiones del Instituto 25M. “Los procesos tienen su agotamiento. Hay cosas que se tienen que mantener pero hay que crear nuevos espacios y formatos. Hace falta que imprimamos un nuevo tiempo a la comunicación, en una esfera en que contar mejor los contenidos ideológicos”, señala Severino, que reconoce como referente al periodista Jordi Évole, director del programa de La Sexta, Salvados. “En cada programa que hace, crea y sienta opinión pública. No tiene nada que ver con partido pero es una referencia de comunicación”.

Con estas metas, la fundación se lanza a partir de septiembre “hacia un proceso mayor de producción”, con edición de libros en colaboración de grandes editoras e innovando en cuanto a formatos que pueden ir desde una serie piloto hasta obras de teatro; desde novelas gráficas hasta televiñetas; y desde la cultura y la música a la autosátira. “El humor es algo que hasta ahora no hemos trabajado mucho, tenemos que ser capaces de reírnos de nosotros mismos y de satirizarnos”.  El presupuesto para elaborar estos  proyectos llega por dos vías: subvenciones públicas y los recursos de Podemos, provenientes a su vez del excedente de sus cargos públicos, que cobran un máximo de tres salarios mínimos interprofesionales.

Las nuevas narrativas serán otro de los retos. En ello llevan ensayando los últimos meses para lanzarse a partir del próximo curso. Las primeras pruebas consisten en pequeños sketches  fácilmente distribuidos en las redes sociales, entre los que destaca el propio anuncio de la universidad de verano, protagonizado por el ideólogo de Podemos Juan Carlos Monedero. “Queremos hacer algo más macarra”, explica el director, “una comunicación alternativa un poco más ligera, más provocativa que lo que el partido se puede permitir”. Estos emprendimientos quedan enmarcados en el “esfuerzo de aterrizaje” que hace el Instituto por trasladar “debates sesudos” al gran público. “Si la gente no nos entiende, no llegamos”.

Con la vista puesta en ese horizonte también habrá una reforma en La Circular, la revista de la fundación que hasta ahora tenía un formato impreso y que a partir de octubre dejará de editarse en papel para dar cabida a más infografía y contenido visual en su formato digital. La revista, de corte intelectual, dejará de nutrirse sólo de cuadros del partido y abrirá su abanico para acoger a personas de la sociedad civil, en un intento de acercamiento a través de la cultura.

El Instituto 25M podría ser el equivalente a la antigua Faes del PP -antes de que se desvinculara del partido-; una comparación que no asusta al director de la fundación morada. “Cualquier persona honesta te diría que Faes en el 2000 era el mejor think tank político de este país, eran capaces de crear”, resume Severino. “Aunque sean el adversario estimo su trabajo porque fueron capaces de hegemonizar un sector, fue una gran fábrica de ideas capaz de traducir a muchos intelectuales de izquierda al lenguaje del neoliberalismo. Me parece una cosa para quitarse el sombrero porque es un gran ejercicio de contextualización y tuvo su eficacia”. Para el Instituto 25M orientan el objetivo a McLuhan, uno de los grandes teóricos de la comunicación, asumiendo su máxima de que “el medio es el mensaje”. “Los medios que usemos para disputar las batallas políticas serán clave. Y estos medios necesitan autonomía respecto al partido. Si fuéramos  una réplica no tendría sentido. La distancia nos da la opción de poder innovar”.