Moncloa y Ferraz comparten la información de que el ayuntamiento de Barcelona no dará cobertura a la consulta independentista ilegal “convocada” para el 1 de octubre próximo porque la alcaldesa, Ada Colau, “no quiere ser inhabilitada”, según fuentes populares. La alcaldesa, de la formación Catalunya en Comú, “es consciente de que puede seguir el camino del ex presidente de la Generalitat Artur Mas y de los ex consejeros Francesc Homs, Joana Ortega e Irene Rigau”, todos ellos condenados por la justicia tras la celebración de la pseudoconsulta del 9 de noviembre de 2014 con el agravante de que si entonces todavía se podía alegar desconocimiento en el incumplimiento de una sentencia del Tribunal constitucional ahora esa es una línea de defensa inasumible.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el líder de PSOE, Pedro Sánchez, hicieron frente común este jueves contra la consulta del 1-O, el único pacto real tras más de dos horas de cita en Moncloa, aunque ni de un lado ni de otro se ha querido bajar al detalle de lo que hablaron. En todo caso, fuentes gubernamentales recuerdan que el Estado de Derecho “actuará sobre todas y cada de las personas que contribuyan a los preparativos de la consulta y se salte la sentencia del Constitucional”.

Estado de Derecho “actuará sobre todos los que contribuyan a los preparativos del 1-0”

Por su lado, los socialistas catalanes, socios de gobierno de Colau en el ayuntamiento de Barcelona, podrían además, “tensar la cuerda” en el consistorio y dejarle sin apoyos llegado el caso de que sumara a la Ciudad Condal al proyecto de la consulta independentista del 1-O, ayuna del apoyo de los grandes ayuntamientos de Cataluña, cuyos alcaldes son reticentes a seguir ese camino.

Colau ha reiterado su voluntad de volver a aspirar al bastón de mando de la alcaldía de Barcelona en las elecciones locales que se deben celebrar el cuarto domingo de mayo de 2019, aunque no son pocos en sus filas los que la quieren optando a la presidencia del ejecutivo autonómico, candidatura para la que también se perfila su mano derecha en el Congreso de los Diputados, Xavier Domenech.

Carrera política ascendente

Si se subiera al carro de Junts pel sí y de la CUP en los preparativos del referéndum de ruptura que pretenden éstos, corre el riesgo de que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña la inhabilite para cargo público al desobedecer la sentencia, en este sentido, del Tribunal Constitucional, lo que la obligaría a dejar el ayuntamiento y, quizá, también su carrera política ascendente.

Colau ya ha anunciado que no va a poner “en peligro” a los funcionarios de Barcelona

Y todo ello contando con que la formación de Colau, tal y como arrojó el CIS correspondiente al mes de enero, no sólo sigue contando con el favor de los votantes sino que sube en intención de voto, impidiendo con ello que se agudice la caída de Unidos Podemos. Bien es cierto que ha jugado a una cierta ambigüedad calculada, un remedo de ducha escocesa en la que lo mismo daba plantón a Junts pel Sí, que recordaba su participación en el proceso del 9-N, también ilegal.

En una entrevista el pasado domingo en El Periódico de Cataluña, la alcaldesa señaló tajante que por el referéndum del 1-O “no pondré en peligro a los funcionarios” del ayuntamiento además de criticar que, frente a lo que califica de “bloqueo del PP”, “tirar millas no es eficaz”, en alusión a los independentistas. Lo que no dice Colau es que la primera “funcionaria” de ese ayuntamiento es ella misma.

Debate este sábado

Precisamente, este sábado, la coordinadora nacional de Catalunya en Comú estudiará su posición ante la consulta, aunque el documento que sirve de base a dicho debate considera que el el 1-0 “no es el referéndum que Cataluña merece y necesita, a fin de solucionar de forma definitiva su futuro político”. Si bien apoyarán las movilizaciones que “hagan avanzar el derecho a decidir”, lo que puede incluir las de la Diada, el 11 de septiembre, reclaman una consulta “efectiva y con garantías”.