El Tribunal Constitucional no ha admitido el recurso presentado por Juana Rivas, la madre de Maracena (Granada) que se niega a entregar a sus dos hijos a su expareja, condenado por maltrato, porque la mujer no ha agotado sus opciones de recurso ante los tribunales ordinarios. En una providencia adoptada por el pleno del Constitucional horas después de que la mujer haya recurrido en amparo para poder permanecer con sus niños, el tribunal indica que, si la Fiscalía no interpone recurso contra la resolución, se archivará.

El pleno, reunido esta tarde, ha tomado esta decisión porque la demanda de amparo de Juana Rivas no cumple con el requisito, exigido por la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional, de la falta de agotamiento de la vía judicial previa. Es decir, los magistrados, sin entrar en el fondo del asunto, consideran que es pronto para acudir a este tribunal garante de los derechos fundamentales.

Fuentes del TC recuerdan que el recurso de amparo es de naturaleza subsidiaria, lo que significa que sólo puede interponerse cuando se hayan agotado todos los niveles judiciales previstos en la ley ante los juzgados y tribunales ordinarios. En este caso, la mujer ha acudido en amparo ante el Constitucional antes de agotar todas las posibilidades existentes en la vía judicial previa, razón por la que su demanda debe ser inadmitida a trámite, indican las fuentes.

De hecho, el pasado año la falta de agotamiento de la vía judicial previa fue la causa de la inadmisión a trámite en el 9 por ciento del total de recursos de amparo rechazados por el tribunal.

El abogado de la mujer, que está ilocalizable, ha presentado este lunes el recurso en la sede del Constitucional, en el que pedía al tribunal que suspendiera la orden de devolución de los niños al padre, Francesco Arcuri, quien a su vez denunció a la madre por la sustracción de sus hijos de 3 y 11 años.

El padre: ‘ Negociar por el bien de los niños’

Horas antes de la formalización del recurso, Francesco Arcuri se ha mostrado dispuesto a negociar con la madre una custodia compartida «por el bien de los niños», en una entrevista con Efe en la que también ha insistido en que «no es un maltratador ni un machista» que quiera quitarle los niños a Juana.

Arcuri ha asegurado que «nunca le ha puesto la mano encima» a ninguna mujer

Este ofrecimiento del padre incluiría además una vivienda para la madre y el pago de una cantidad mensual en concepto de alimentación, una propuesta que habría sido rechazada por el entorno de Juana Rivas, según ha dicho a Efe el letrado del padre, Adolfo Alonso. Arcuri ha asegurado que «nunca le ha puesto la mano encima» a ninguna mujer y que, en 2009, «aceptó» ser condenado por lesiones en el ámbito familiar por una discusión que ambos mantuvieron cuando convivían en Granada, como única vía para poder seguir viendo a su entonces único hijo con Juana Rivas.

«Hoy me arrepiento muchísimo de haber aceptado esa condena. Quise quitarle tensión a la situación para poder ver a mi hijo. Tras dos meses estábamos otra vez viviendo juntos y, tiempo después, se vino a Italia y tuvimos otro hijo», ha explicado.

Juana Rivas mantiene el apoyo del municipio granadino del que es vecina, Maracena, cuyo alcalde, Noel López, ha confiado en rueda de prensa en que el Tribunal Constitucional se pronuncie cuanto antes para que la madre pueda dormir en su casa con sus hijos.

Junto a la directora del Área de Igualdad y asesora jurídica del centro de la mujer, Francisca Granados, que ha seguido desde el inicio el caso de la madre, el regidor ha destacado que el Ayuntamiento y la ciudad de Maracena siempre han estado a disposición de la necesidades de Juana y de sus hijos.