El diputado socialista por Asturias Antonio Trevín dejará su acta de diputado en el Congreso en septiembre, cuando se inicia el curso político, ante las discrepancias que mantiene con la estrategia del secretario general del PSOE, Pedro Sánchez. «La nueva dirección del PSOE ha modificado la estrategia parlamentaria y no lo comparto. Lo más honesto a mi juicio es dar un paso atrás», ha asegurado Trevín, que sigue así la senda de Eduardo Madina, que anunció el 28 de julio que dejará su escaño en septiembre.

No obstante, ha dicho que «seguirá trabajado por el partido como un militante más de base» y que «por lealtad» defenderá internamente sus convicciones políticas porque considera que «el PSOE es un instrumento imprescindible en la arquitectura política e institucional de España y para la defensa de los trabajadores y colectivos con más dificultades sociales y económicas». «Seguiré trabajando como un militante de base más para que así siga siendo», ha señalado Trevín en una rueda de prensa en la que ha leído un comunicado y sólo ha admitido tres preguntas de la prensa.

Del nuevo PSOE, ha dicho que no le gusta la estrategia que ha adoptado, pero tampoco su actual cultura política «porque está desapareciendo la fraternidad entre los militantes, que era una de las señas de identidad del socialismo, donde cada vez tiene más presencia la confrontación». El histórico dirigente asturiano ha incidido en que tampoco quiere convertirse «en una molestia para su propio grupo» porque, aunque siempre iba a votar y acatar lo que decidiese la mayoría, nunca iba a dejar de defender sus principios y de defender en los debates su opinión.

«Por eso -ha recalcado- lo más honesto cuando hay esa discrepancia política es no molestar, dar un paso atrás y dejar a los que tienen la legitimidad, a la actual mayoría, para que desarrolle la dirección que crea más oportuna del grupo». Trevín, que se inclinó a favor de la presidenta andaluza Susana Díaz en las últimas primarias en las que salió elegido Pedro Sánchez, es uno de los históricos del PSOE en Asturias, donde ha ocupado numeros y variados cargos.

Profesor y diplomado en historia, Trevín ocupó la presidencia del Principado entre 1993 y 1995 y, tras perder las elecciones regionales, estuvo al frente de la oposición socialista al Gobierno de Sergio Marqués (PP y URAS) hasta 1999. Afiliado al PSOE desde 1982, Trevín había sido alcalde de Llanes entre 1987 y 1993, y también entre 1999 y 2004, cuando dejó el cargo para ocupar la Delegación del Gobierno en Asturias hasta 2011.

Ese año encabezó la lista socialista de Asturias al Congreso y hasta hace poco ejerció como portavoz del PSOE en la Comisión de Interior y de Seguridad Nacional, puestos de los que fue apartado tras la victoria de Pedro Sánchez en el último congreso federal del partido. El expresidente del Principado abandona así a sus 61 años una larga carrera política e inicia una «nueva etapa profesional y personal», aunque por el momento mantendrá sus cargos internos en el partido, donde es miembro del comité regional de la FSA-PSOE.

No obstante, Trevín no ha decidido aún si se reincorporará a su puesto como profesor en la plaza que tiene en el colegio de La Ería, en Oviedo. Trevín ha deseado también suerte a su sustituta, en principio la gijonesa Natalia González, número tres en la lista socialista al Congreso, en la que el cuarto lugar estaba ocupado por el alcalde de Laviana, Adrián Barbón, que aspira a suceder en septiembre al actual líder de los socialistas asturianos, el presidente del Principado, Javier Fernández. La dimisión de Trevín se produce una semana después de la de Eduardo Madina, también diputado socialista y conocido susanista.

Bronca con Margarita Robles

El pasado mes de mayo en el debate de la Comisión de Interior, la ponente socialista, Ana María Botella, defendió en un primer momento el voto en contra del proyecto de ley, una decisión que fue cuestionada por Margarita Robles, que aseguraba no entender que el PSOE pudiera ser el único grupo votando en contra de una norma que se limita a trasponer una directiva comunitaria sobre explosivos, justo después del atentado yihadista de Manchester.

Al final el PSOE acabó apoyando el proyecto después de que el PP le aceptara una enmienda, pero, al término de la reunión, el asturiano Trevín pidió explicaciones a Robles por cuestionar la estrategia de voto.