Los vigilantes de El Prat rechazan el acuerdo y mantienen la huelga indefinida a partir del lunes. El comité de huelga de Eulen ha denunciado haber sufrido «coacciones» para que los trabajadores de seguridad del aeródromo barcelonés acaben con la protesta y ha advertido de que con estas presiones no se logrará que la plantilla cambie su decisión.

La asamblea de trabajadores de seguridad de Eulen en el Aeropuerto de Barcelona-El Prat ha rechazado por 150 no frente a 36 si la propuesta salida de la mediación de la Generalitat entre representantes de los empleados, la empresa y Aena para poner fin al conflicto laboral.

Una vez conocida la decisión de los trabajadores, el Gobierno ha anunciado su decisión de imponer un laudo arbitral obligatorio para la resolución del conflicto. El ministro Íñigo de la Serna ha anunciado que a lo largo de este fin de semana, se han iniciado los trámites para nombrar el árbitro, además de poner en marcha el refuerzo de efectivos de la Guardia Civil en el Aeropuerto.

«De hecho ya ha habido una petición formal, por parte de Fomento, a la Abogacía del Estado que está y ha estado durante el fin de semana el informe permitente para poder trasladarlo al Ministerio de Empleo y de ahí trasladarlo al Consejo de Ministros, que es quien tiene que dar el primero de los pasos para constituir o formalizar la designación de un árbitro y, en segundo lugar, darle el tiempo necesario para la elaboración de la propuesta que tendrá un carácter vinculante para las partes».

De la Serna ha defendido que, en este proceso para la resolución del conflicto laboral, ha habido dos fases que «han fracasado», por lo que la Administración General del Estado es la «competente» para asumir el laudo de arbitraje obligatorio.

Los trabajadores de seguridad han acudido a la asamblea y han escuchado al comité de huelga, tras lo que se ha producido la votación en la que debía aprobarse, o no, un complemento salarial de 200 por 12 mensualidades. Era la única propuesta sometida a aprobación.

Tras la negativa, continua un conflicto laboral que comenzó el pasado 24 de julio y que ha provocado molestias a miles de pasajeros. También ha abierto una nueva batalla política entre la Generalitat y el Gobierno central.

Los paros parciales y las huelgas que han tenido en vilo al segundo aeropuerto del país alcanzaron su punto de inflexión el pasado jueves, cuando los trabajadores rechazaron la oferta lanzada por el Gobierno catalán, que está haciendo las veces de mediador, y que sí que fue aceptada por Eulen, la adjudicataria del servicio.

La votación que ha tenido lugar este domingo ha coincidido con un nuevo día de paros, en los que las colas, sin embargo han sido algo inferiores a las de las últimas jornadas. Los retrasos para pasar los controles de seguridad han rondado los 30 minutos en las dos terminales con las que cuenta el aeródromo catalán, sobre todo gracias a la presencia de agentes de la Guardia Civil.

Servicios mínimos

Tras conocerse estos resultados, el abogado del comité de huelga Leopoldo García Quinteiro  ha denunciado la «arrogancia» del ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, «absolutamente incompatible con principios básicos del derecho democrático» al «amenazar» con el laudo arbitral.

A su juicio, «no se dan las condiciones» para un arbitraje obligatorio «mientras no se quiebren los servicios mínimos», fijados en un 90 %, que ha calificado de «abusivo».

En opinión del abogado, este arbitraje obligatorio se impondría en virtud de «una ley franquista» cuyo «vigor ha quedado claramente desautorizado por las sentencias del Tribunal Constitucional». «La imposición del arbitraje obligatorio es una anomalía absoluta y un atentado directo al derecho fundamental a la huelga», ha denunciado.

La Generalitat dice que su mediación ha acabado

La consejera de Trabajo de la Generalitat, Dolors Bassa, ha dicho que la mediación de la Generalitat en el conflicto laboral de los trabajadores de seguridad del aeropuerto de Barcelona ha terminado, después de que estos hayan decidido «democráticamente» rechazar su propuesta.

En una rueda de prensa para comentar el rechazo de la propuesta de la Generalitat por parte de los trabajadores de los controles de seguridad, Bassa ha señalado que ahora les corresponde negociar a «las dos empresas implicadas», Eulen y Aena, y a los trabajadores.

La consejera ha dicho que hoy ha participado el 44 por ciento de la plantilla de Eulen y ha agradecido al comité de huelga haber convocado esta segunda asamblea, en la que, a diferencia de lo que ocurrió el jueves, sólo se ha votado la propuesta que había sido consensuada y aceptada por la empresa.

Bassa ha asegurado que no estaban «ni decepcionados ni no decepcionados» por el resultado y ha subrayado que «durante los 21 días que ha durado el conflicto» la Generalitat ha tratado de alcanzar un acuerdo entre las partes que permitiera salvar unas diferencias que considera que no son «insalvables».

También ha agradecido a la empresa haber permitido que su propuesta inicial de una subida salarial de 30 euros mensuales se incrementase hasta otra de 200 euros en 12 pagas.