La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, responde a la oleada de críticas recibidas tras los atentados en Barcelona y Cambrils que dejaron al menos 15 muertos y más de un centenar de heridos. El Ministerio del Interior recomendó en diciembre a todos los ayuntamientos la instalación de bolardos que impidieran atentados como el de Niza el verano pasado; una petición que los Mossos d’Esquadra rechazaron en su día.

La primera edil se defiende ahora de las voces que le culpabilizan de la masacre por no haber instalado barreras físicas contra este tipo de ataques y pone la pelota en el tejado del Ministerio del Interior, señalando que la misiva remitiva desde Interior apuntaba sólo a una «instalación provisional». Barcelona en Comú, el partido de la dirigente, ha publicado en su perfil de Twitter el documento lanzado hace meses por el Ministerio. Una carta en la que aparecen destacados algunos apartados y que viene acompañado por un mensaje: «¡Basta de intoxicar! La carta del ministerio recomendaba obstáculos disuasorios temporales exclusivamente en periodo navideño. Y así se hizo», señala la cuenta oficial del partido.

El documento apuntaba a que «con motivo de las próximas Fiestas Navideñas» deberían establecerse «medidas de protección física que impidan ataques de similares características en lugares de alta concurrencia de personas». Unas medidas que se aplicarían, y aquí viene la parte resaltada por este partido político, «especialmente en días tan señalados como Navidad, Noche Vieja y la tarde noche del 5 de enero en la Cabalgata de los Reyes Magos».

El documento apelaba directamente a la responsabilidad de los ayuntamientos, señalando que «la protección de estos espacios públicos se debería llevar a cabo por los Ayuntamientos mediante la instalación provisional de grandes maceteros o bolardos en los accesos a los mismos que dificulten o impidan la entrada de vehículos».