Mohamed Houli Chemlal, el terrorista herido el pasado miércoles en la explosión del chalet de Alcanar, permaneció casi un día entero sin ser interrogado por los agentes de los Mossos d’Esquadra que investigaban la deflagración en la vivienda de la urbanización Montecarlo. Tras el suceso, que se produjo cerca de las 23.30, Houli Chemlal fue rescatado de los escombros y trasladado al hospital Verge de la Cinta de Tortosa, donde permaneció 20 horas ingresado, en libertad y sin dar explicaciones.

El terrorista sólo fue detenido y puesto bajo vigilancia policial a las 19.20 del día 17 de agosto, según recoge el auto de la Audiencia Nacional, casi tres horas después de que Younes Abouyaaqoub irrumpiera en La Rambla, asesinara a 13 personas e hiriera a otras 100.

Antes de la detención de Houli Chemlal también se había producido una segunda explosión en la vivienda de Alcanar que hirió a seis mossos, dos bomberos y el operario de la máquina retroexcavadora que realizaba las labores de desescombro. Este segundo incidente fue achacado en un primer momento a “una bolsa de gas activada por una chispa de la pala”, y tampoco encendió las alarmas de la posible presencia de explosivos.

Houli Chemlal ya era entonces la clave para desentrañar lo que había sucedido en el chalet que la célula terrorista utilizaba como base, aunque no estuviera claro qué investigar. El propio alcalde de Alcanar, Alfons Montserrat, compareció ante la prensa tras ese segundo incidente para explicar que las hipótesis se centraban en que la vivienda se utilizase como un laboratorio de drogas o como un negocio de manipulación y contrabando de bombonas de butano. Sobre el herido, aseguró que “evolucionaba favorablemente” en el hospital y que podría ser interrogado por la policía autonómica: “Puede ser crucial para indicar cuánta gente había y qué se estaba haciendo, para no seguir buscando a ciegas”, dijo el regidor.

Ha colaborado con la investigación

Que los Mossos considerasen en primera instancia que la explosión se trataba de un incidente doméstico, pese a la petición de los Tedax de la Guardia Civil de acceder a la investigación, permitió el retraso en el interrogatorio a Chemlal, que podría haber proporcionado información relevante incluso antes de que se perpetrasen los atentados. De hecho el sospechoso, en prisión preventiva tras declarar este martes ante el juez Fernando Andreu de la Audiencia Nacional, lleva días colaborando con los agentes de la policía autonómica y ha sido una de las principales fuentes de información durante la investigación.

La detención de Chemlal se produjo después de que las fuerzas de seguridad encontrasen su pasaporte en el interior de la furgoneta con la que Younes Abouyaaqoub atentó en Barcelona. El sospechoso está acusado de los delitos de integración en organización terrorista, asesinatos y lesiones de carácter terrorista, depósito de explosivos y estragos.