El ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, ha señalado este viernes que, si bien el imán de Ripoll fallecido en la explosión de Alcanar mientas preparaban explosivos, Abdelkaki Es Satty, figuraba entre los archivos policiales por tráfico de drogas y falsedad documental, ni la Policía Nacional, ni la Guardia Civil bajo la dirección de la Audiencia Nacional “no encontraron ningún indicio” que apuntara a una supuesta radicalización.

Zoido ha querido mandar un mensaje de unión entre los cuerpos policiales tras las críticas a la falta de comunicación entre ellos y ha insistido en la “leal colaboración” entre todas las fuerzas de seguridad: “No puede pensar que se oculte información ni de unos hacia otros” ni viceversa.

En rueda de prensa con el presidente de la Federación de Municipios y Provincias (FEMP), Abel Caballero, tras una reunión conjunta en la sede del Ministerio, Zoido ha respondido así a una pregunta sobre si la información de Europol no llegaba a la policía autonómica catalana, tal y como ha denunciado el mayor de los Mossos, Josep Lluis Trapero. “Yo he presenciado la leal colaboración, es lo que he visto y no me pueden decir lo contrario” ha remarcado el ministro, quien ha dejado claro que eso es lo que sucede no sólo tras los atentados sino desde que llegó al Ministerio.

Zoido ha insistido en que la colaboración en las mesas de alerta terrorista, que ha presidido en más de una ocasión, “los Mossos y la Ertzaintza están plenamente integrados” y la colaboración es “muy estrecha”.

Ha subrayado que -“aunque hay quien no quiere que sea así”- él lo ha vivido y puede constatar que se ha informado en “tiempo real” lo que valoraba el comité de crisis de la Generalitat, conformado tras los atentados de Cataluña. El ministro ha añadido que tanto el Centro de Inteligencia Terrorista (CITCO) como los Mossos o la propia Ertzaintza saben que la información se comparte.