A Estados Unidos ha respondido oficialmente al misil lanzado este lunes por Corea del Norte, que sobrevoló el norte de Japón antes de desintegrarse y caer en el mar roto en tres pedazos, a unos 1.180 kilómetros de la costa nipona. A través de un comunicado hecho público por la oficina de prensa de la Casa Blanca, Estados Unidos ha asegurado que «todas las opciones están sobre la mesa» para contestar la última provocación norcoreana.

«El mundo ha recibido alto y claro el último mensaje de Corea del Norte: el régimen ha señalado su desprecio a sus vecinos, a todos los miembros de las Naciones Unidas y a los más mínimos estándares de un comportamiento internacional aceptable», dice el comunicado distribuido a primera hora de este martes. «Las amenazas y las acciones de desestabilización sólo aumentan el aislamiento de Corea del Norte en la región y entre el resto de naciones del mundo».

Amenaza ‘sin precedentes’

Japón también ha respondido al lanzamiento del artefacto, el primer misil balístico lanzado por Corea del Norte que sobrevuela la isla. El arma estuvo en el aire durante 15 minutos y pasó sobre Hokkaido, donde sonaron alarmas de emergencia y se conminó a la población por megafonía a permanecer en casa o buscar refugio. En anteriores ocasiones, también habían sobrevolado su espacio aéreo varios vehículos lanzadera durante las pruebas espaciales del régimen juche.

El primer ministro nipón, Shinzo Abe, aseguró que la acción «no tiene precedentes» y la calificó como «una seria y grave amenaza para Japón» que «menoscaba significativamente la paz y la seguridad en la región».

Abe conversó durante 40 minutos con el presidente norteamericano, Donald Trump, quien le aseguró que los Estados Unidos «apoyan a Japón al 100%». «Japón y los Estados Unidos estamos completamente de acuerdo en que se debe convocar inmediatamente una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU e incrementar la presión internacional sobre Corea del Norte», profundizó el dirigente japonés.

Por su parte, Corea del Sur respondió pocas horas después con un simulacro bélico destinado a probar «nuestra capacidad para destruir el liderazgo norcoreano», según cita la CNN en fuentes del ministerio de defensa del país. «Estamos completamente preparados para combatir cualquier amenaza de Corea del Norte, y haremos un esfuerzo inquebrantable por proteger la vida de nuestro pueblo y la seguridad de nuestra nación», añadió el portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores surcoreano, Cho June-hyuck.