El consejero de Interior de la Generalitat, Joaquin Forn, ha reconocido este martes en el programa Hoy por Hoy de la Cadena Ser que ya sabían que el imán de Ripoll y cerebro de los atentados de Barcelona y Cambrils, Abdelbaki Es Satty, estaba en la localidad catalana cuando Bélgica pidió a los Mossos información sobre él. ‘¿Saben alguna cosa de esta persona, que quiere venir aquí a Bélgica?’ Les respondemos que esta persona no está en Barcelona tal como ustedes nos dicen, está en Ripoll, y no tenemos ningún tipo de información de que esté vinculado a actos terroristas», explica Forn.

La petición por parte de la policía belga se produjo en enero de 2016, cuando Es Satty se encontraba buscando trabajo en Vilvoorde como imán, aunque tenía planteado regresar a Cataluña en febrero. La solicitud, que no era oficial y tenía un carácter informal, según los Mossos, procedía de un policía con responsabilidades en el ámbito de proximidad en Vilvoorde y se produjo a través del correo electrónico a la cuenta particular de un mosso d’esquadra a quien había conocido meses antes en unas jornadas.

Tras recibir este correo, según había informado la Generalitat, el mosso especificó que no les constaba nada de Es Satty, que murió la madrugada del pasado jueves en la explosión de la casa de Alcanar (Tarragona) en la que la célula preparaba los explosivos para atentar en Barcelona. No obstante, en el correo electrónico de respuesta, el agente sí detalló que había una persona con el mismo apellido que el imán, Mustafa es Satty, que había sido investigado en 2006 en una operación contra el yihadismo en 2006 en una mezquita de Vilanova i la Geltrú (Barcelona).

Hasta ahora, ni la Generalitat ni los Mossos habían confirmado que tenían conocimiento del paradero del imán y que se lo habían comunicado a Bélgica en el correo electrónico de respuesta. Forn ha justificado que tras la petición de la policía belga no se investigara a Es Satty porque «no alertan sobre una situación de peligro de esta persona en ningún momento». Además, para zanjar el tema, ha añadido: «se responde sobre lo que se pregunta».

El consejero de Interior ha reconocido que hubo una falta de coordinación entre los diferentes cuerpos de Seguridad producido, a su juicio, por una voluntad política por ocultar información a la policía catalana, a la que se ha «considerado como de segunda». No obstante, se ha mostrado prudente sobre lo que podría haber pasado si hubieran contado con más información: «No puedes decir que se podría haber evitado el trágico atentado, pero es evidente que cuanta más información más fácil es actuar».

Así, preguntado sobre la polémica decisión de rechazar equipos del TEDAX tras la explosión en Alcanar (Tarragona), el consejero del PDeCAT lo ha atajado: «Nosotros tenemos servicio TEDAX y esa unidad es la que se encargó de investigar la explosión».