«La Ley de Transitoriedad Jurídica tiene una clarísima inspiración en la [Asamblea] Constituyente de Venezuela». El PP catalán ha utilizado este símil para atacar la ley presentada este lunes por Junts pel Sí con la que pretenden instaurar una «República catalana» después del referéndum del 1 de octubre. El  representante popular en la Mesa del Parlament, Alejandro Fernández, ha comparecido tras la reunión de este órgano y ha establecido varios ejes en la comparación con este órgano instaurado por Nicolás Maduro sin contar con el Parlamento.

El primero de ellos, ha apuntado, es que «tal como ha ocurrido en Venezuela, se ha producido una vulneración sistemática de los derechos de los partidos de la oposición, que no podremos participar en la tramitación de las leyes». El segundo de ellos, a su juicio es que se produce una «anulación o derogación de la legislación vigente sin respetar los mecanismos que esa misma legislación definía». En este punto, Fernández ha señalado directamente al Estauto de Cataluña, que quedaría anulado por la nueva legislación soberanista.

El diputado catalán ha subrayado la «absoluta falta de separación de poderes, tal como ha pasado en Venezuela», donde en su opinón «el poder ejecutivo anula el judicial». En último lugar, ha hecho hincapié en la soberanía nacional, que durante ese periodo de «transitoriedad» quedaría instalada «no en los ciudadanos libres e iguales sino en un entramado de instituciones liderados por la ANC, que de manera asamblearia diseñaría la nueva arquitectura institucional. Una forma de «liquidar la soberanía» y de convertir el sistema en lo que el PP ha definido como «una autocracia, o esa expresión eufemística de democracia orgánica para referirse a una dictadura».