El tribunal que enjuicia el caso Gürtel ha rechazado el careo entre Mariano Rajoy y Luis Bárcenas que pedía la Asociación de Abogados Democrátas por Europa (Adade), la acusación popular que solicitó y logró que el actual presidente del Gobierno testificara en la vista oral el pasado 26 de julio.

En un auto fechado este martes, el tribunal de la Sección Segunda de la Sala Penal de la Audiencia Nacional inadmite a trámite el recurso de súplica interpuesto por esta acusación popular después de que los magistrados ya denegaran verbalmente aquel día la prueba propuesta y esta parte formulara protesta. Adade la consideraba pertinente después de que Rajoy asegurara que desconocía la existencia de una supuesta ‘caja B’, frente a lo que sostuvo el ex tesorero del PP.

Invocando la Ley de Enjuiciamiento Criminal (Lecrim), los magistrados recuerdan que sólo se pueden recurrir las resoluciones judiciales y que el mecanismo para discrepar de una decisión verbal es la protesta «a los efectos del ulterior recurso contra la sentencia». «Que ahora se interponga lo que la parte llama recurso, cuando ha formulado la correspondiente protesta, que le deja abierta la posibilidad de impugnar aquello con lo que discrepa, por medio de un recurso devolutivo, que no uno que no lo es, como el presente, no acabamos de entenderlo», censura el magistrado Ángel Hurtado, presidente del tribunal y ponente del auto.

Decisión del tribunal, no del presidente

Hurtado también combate el argumento de Adade de que la decisión de inadmitir la prueba hubiera sido del presidente y no del tribunal. A este respeto, el magistrado expone que si ninguno de los otros dos miembros dijo nada aquel día fue porque «estaban conformes», por lo que se limitaron a asentir. «Si con lo dicho hasta aquí no se considera suficientemente explicado que la decisión denegatoria de la prueba de careo fue una decisión del tribunal, la circunstancia de que el presente auto esté asumido y firmado por la totalidad del tribunal convalidaría esos defectos de nulidad que se quieren ver por la parte recurrente», añade Hurtado.

El magistrado aporta un argumento más al recordar que la práctica de la prueba solicitada exige contar «con lo que declare cada uno de los sometidos a careo» y que Bárcenas se negó a responder a las preguntas que en su día le formuló la acusación de Adade.