“No voy a pedir perdón, mi bandera española es la republicana, es por la que luchó mi padre y murieron mis familiares, esa no la hubiera quitado nunca”. Así respondía esta mañana la diputada de Podem en el Parlamento catalán Angels Martínez a la reconvención del líder de su partido, Pablo Iglesias, quien había pedido poco antes que se disculpe por haber retirado del Pleno la enseña nacional. “Yo creo que Podemos también es republicano” se ha limitado a señalar para defender su actuación.

Angels Martínez Castells ha saltado fugazmente al estrellato por su gesto de retirar las banderas españolas que los diputados del PP dejaron sobre sus escaños -junto a senyeras, esas no las tocó- al abandonar el hemiciclo para no participar en la votación de la Ley del Referéndum. Poco se sabía antes de esta diputada del Grupo Cataluña Si que es Pot (CSQP) que forma parte de las comisiones de Justicia, Hacienda y la Sindicatura de Cuentas, además de la Comisión de Investigación de la Operación Cataluña, pero que no ha presentado ninguna iniciativa ni protagonizado ni una sola intervención en la Cámara catalana según la web del Parlament.

Profesora de la facultad de Economía y Empresa y doctora en Económicas por la Universidad de Barcelona, Martínez entró en política de la mano de Podemos cuando los morados se sumaron a la candidatura de aluvión formada también por comunes, ICV y EUiA, referente catalán de IU, en las elecciones autonómicas de 2015. Desde entonces en el Parlament se la conoce como una diputada poco dada a las camarillas, que hace la guerra por su cuenta, sin obviar ciertas dificultades derivadas ya de la edad (nació en Mollet en 1948).

Pero todo el que la conoce tiene claro que el gesto de ayer no responde en absoluto al independentismo. “Es una persona nacionalista pero no independentista” advierten desde su entorno. Ella misma lo dejaba claro esta mañana en declaraciones a RAC1: “Seguro que iré a votar el 1-O con mi marido, lo que no sé es que votaré, pensaba votar que no, pero me lo están poniendo tan difícil que acabaré cambiando mi voto”.

Poco dada a las maniobras políticas, ha asegurado que por lo único que considera necesario pedir disculpas es “por el espectáculo que ofreció ayer el Parlament, no por retirar las banderas; disculpas por las mil argucias para que no pudiéramos votar” en las que participó su grupo. Joan Coscubiela, portavoz de CSQP, fue una de las voces más críticas con el papel jugado ayer por Carme Forcadell, pero Martínez ha dejado claro hoy que el portavoz de CSQP, quien también se disculpó por la retirada de banderas “no está autorizado a hablar en mi nombre; Coscubiela es uno de los problemas” dentro del Grupo de CSQP, argumenta explicitando las fracturas cada vez más evidentes en su grupo.