Enrique Sardá Valls, el diplomático barcelonés que fue destituido como cónsul de España en Washington por burlarse en las redes sociales del acento de Susana Díaz, ha sido reubicado como consejero en los servicios centrales del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación. Es el nuevo destino de Sardá, que acumula casi 38 años de carrera en una decena de legaciones diplomáticas.

Fuentes del departamento que dirige Alfonso Dastis confirmaron a El Independiente que el cónsul ejerce desde su destitución el pasado 1 de agosto como consejero en la Dirección General de Políticas de Desarrollo Sostenible, una de las dos que dependen de la Secretaría de Estado de Cooperación Internacional y para Iberoamérica y el Caribe. Su nuevo puesto se encuentra en los servicios centrales del Ministerio, después de haber servido a España en una decena de embajadas en nueve países (Colombia, Senegal, Venezuela, República Dominicana, Italia, Polonia, Alemania, Australia y EEUU).

A Sardá Valls le costó el cargo de cónsul general en Washington un comentario publicado en su cuenta de Facebook el pasado 31 de julio en el que, ilustrado con una fotografía en la que aparecían la Reina Letizia y la presidenta de la Junta de Andalucía con un vestido parecido y de idéntico color, decía textualmente: «Verano tórrido. Hay que ver qué ozadía y mar gusto de la Susi. Mira que ponerse iguá que Letizia. Como se ve ke no sabe na de protocolo ella tan der pueblo y de izquielda. Nos ha esho quedar fatá a los andaluse. Dimisión ya”.

Enrique Sardá ha sido adscrito a una dirección general tras ser destituido en agosto como cónsul general en Washington

Aquellas palabras no se cobraron ninguna dimisión pero sí su destitución tras la polémica generada por su comentario, que llevó al Gobierno andaluz a pedirle a Alfonso Dastis que reprobara al funcionario. Tanto los nombramientos como las destituciones de diplomáticos son decisiones discrecionales del ministro de Asuntos Exteriores.

La burla de Enrique Sardá sobre el acento de Susana Díaz se producía 14 meses después de que, en una entrevista concedida a El País, calificara de «particularmente irritante» que durante su etapa en Madrid -fue vocal asesor de la Dirección General de Medios y Diplomacia Pública del Ministerio de Asuntos Exteriores entre 2012 y 2014- se le recordara continuamente su «acento catalán».

La decisión de Dastis de removerlo como cónsul en Washington llevó a la colonia española en la capital de EEUU y en las áreas bajo la acción de dicha legación diplomática a movilizarse para pedir su restitución en el puesto al considerar que la destitución era «injusta» y que estaba basada en un comentario privado en tono de humor. Algunos compatriotas lo han descrito como un diplomático efusivo y ejemplar en su trabajo.

La colonia española en EEUU salió en defensa del diplomático catalán y llegó a pedir su restitución en el puesto

«En mis 20 años en Washington, Enrique ha sido el mejor cónsul que hemos tenido. Destituirlo es un error aún mayor que las fatídicas palabras que han salido a la luz”, escribió un expatriado en las redes sociales. «Se ha preocupado por la comunidad, nos ha apoyado en nuestros proyectos, nos unió y nos fortaleció. ¡Qué injusticia tan profunda!», añade otro.

Enrique Sardá se hizo cargo del Consulado de España en Washington en el verano de 2014. Era su duodécimo destino desde que inició su carrera diplomática como cónsul en Bogotá (Colombia). A mediados de agosto pasado, Sardá envió una carta en la que agradecía las «numerosísimas muestras de apoyo» recibidas tanto por él como por su familia a raíz de la polémica motivada por su comentario en Facebook y se despedía así: «Me voy con la cabeza bien alta y la satisfacción de haber cumplido con mi deber. Dejo una colonia unida, interconectada y dinamizada, organizada y estructurada, lo cual no era el caso en agosto 2014 cuando me hice cargo de este Consulado General».

Ministro plenipotenciario de primera

Licenciado en Psicología por la Universidad Autónoma de Barcelona, Sardá Valls (Barcelona, 1952) ingresó en la carrera diplomática en 1979. Fue ascendido a la categoría de ministro plenipotenciario de primera en octubre de 2016 y, entre otras condecoraciones, es medalla de plata de la European Union Monitoring Mission y forma parte de las órdenes del Mérito Civil de España e Italia. También es Caballero iure sanguinis de la Orden Constantiniana de San Jorge.

Su nuevo cometido está en la Dirección General de Políticas de Desarrollo Sostenible, a cuyo frente se encuentra desde finales del pasado mes de julio María Cristina Pérez Gutiérrez. Ésta a su vez depende de Fernando García Casas, secretario de Estado de Cooperación Internacional y para Iberoamérica desde el 3 de diciembre de 2016.