Sergi Sabrià (Palafrugell, Girona, 1975) es portavoz de Esquerra Republicana desde que Oriol Junqueras y Marta Rovira tomaron las riendas del partido tras la crisis provocada por el segundo tripartito y la debacle electoral posterior. Desde la atalaya que otorga la portavocía del primer partido de Cataluña según las encuestas -aunque en las generales fueron superados por los Comunes-Podemos-, Sabrià se esfuerza por utilizar esa plataforma para dejar claro que el 1 de octubre y la independencia son los únicos horizontes de los republicanos. ERC ejerce en estos tiempos un control férreo sobre el discurso del partido que va desde su presidente hasta sus portavoces: sólo se habla de independencia y de conseguirla por vías legales y con una sonrisa. Cualquier otro escenario está descartado.

Para que el 1-O sea un éxito es imprescindible que todo el mundo vaya a votar, insisten los promotores del referéndum, por eso el portavoz de ERC afirma convencido: “Yo quiero que gane el Sí, pero hoy el llamamiento más importante para nosotros es el llamamiento al voto de todas las partes y lo hacemos más por la base que por la cúpula”.

Pregunta.- ¿Qué pasará el 1 de octubre?

Respuesta.- Saldremos a la calle, iremos a votar, llenaremos las urnas y decidiremos el futuro de Cataluña entre todos. Me gustaría que todo el mundo se sienta llamado a votar, nuestro trabajo es explicar a la gente que lo que haremos es votar para decidir y que será vinculante; por tanto, si alguien está a favor del No, su oportunidad también es votar.

P.- Este discurso queda cojo cuando los partidos que no defienden la independencia han dicho que no van a participar porque no están de acuerdo con el proceso de aprobación de las leyes de ruptura.

R.- Lo que dicen esos partidos no se sostiene. Por un lado dicen que no podemos votar y por otro que no les gusta cómo lo hacemos. Ya nos gustaría hacerlo de otra manera, pero es que no nos dejan. Además, hace días que no nos dirigimos a los líderes de estos partidos porque lo que intentan es poner trabas al referéndum. Lo que intentamos es dirigirnos a los ciudadanos explicando que esta es una oportunidad para decidir entre todos. El llamamiento es a la gente que defiende el Sí y la que defiende el No. Yo quiero que gane el Sí, pero hoy el llamamiento más importante para nosotros es el llamamiento al voto de todas las partes y lo hacemos más por la base que por la cúpula.

P.- Esta semana, en el pleno se ha violentado el reglamento del Parlament, incluso los letrados y el Consejo de Garantías Estatutarias lo han señalado.

R.- Nosotros lo queríamos hacer por la vía normal pero lo han hecho todo para impedir la vía normal. Han tenido mil oportunidades para hablarlo y hemos acabado haciéndolo reglamentariamente de una forma poco habitual, pero es la única vía que nos han dejado.

P.- Me imagino que no están contentos de cómo se desarrollo el pleno.

R.- Nos hubiera gustado que hubiera sido un pleno normal, en el que nos hubiéramos centrado en el debate, no en el reglamento. Es triste ver que gente que viene de la tradición del PSUC hace intervenciones como las que hacían esta semana acogiéndose a cuestiones reglamentarias para no discutir del fondo. Parece que comparten lo que hacemos pero creen que lo hacemos en el país equivocado, como cuando ves a Joan Coscubiela defendiendo el derecho a la autodeterminación de todos los pueblos de la tierra pero cuando toca en casa no vale. Pues sí que vale.

P.- ¿Daban por supuestas las querellas de la fiscalía?

R.- No podrán frenarnos si el pueblo continúa decidido de la manera en que lo está. ¿Presentarán mil querellas al pueblo de Cataluña, a todos los alcaldes, los secretarios generales…? ¿De verdad creen que lo frenarán así? Lo que tenemos que pedir ahora a la gente es que cada cual asuma su pequeña parte de responsabilidad, que nos cuidemos los unos a los otros y que tan importante es el último alcalde como el President. Somos un solo pueblo determinado a ejercer la democracia y en esta fase estamos.

P.- De momento, las querellas van contra el Gobierno y los miembros de la Mesa del Parlament que avalaron la aprobación de las leyes de ruptura. En otras palabras, la CUP se va de rositas.

R.- No es un tema de partidos, va más allá de las siglas. Este proceso lo hacemos todos juntos, ellos tienen diputados y alcaldes y por lo que parece habrá querellas para todos. Las querellas no nos frenarán.

P.- Incluso si se produce el escenario que ustedes dibujan y se llega a celebrar el referéndum pero gana el No, tanto ustedes como el PDCat quedarán descapitalizados políticamente porque sus líderes estarán inhabilitados. ¿Están dispuestos a asumir ese coste?

R.- Asumiremos el coste que haga falta para ejercer la democracia. Si el 1 de octubre sale No, el Govern se ha acabado, convocaremos elecciones y asumiremos lo que haya pasado. Nos parecerá igual de injusto porque creemos que hemos hecho lo que debíamos, nos seguiremos defendiendo en las instancias internacionales, enseñaremos al mundo que respetamos la decisión de la ciudadanía y defenderemos a las personas implicadas.

P.- ¿Aún confían en el apoyo internacional, después de la advertencia del presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani?

R.- Del todo. Tenemos muchos ejemplos de cambio de opinión muy rápido una vez que los países se han autodeterminado. Entendemos que haya algunas declaraciones, al final siempre van en la línea de decir que es un tema interno. Nosotros ahora lo que queremos es explicarnos, y el día 2 esperamos tener un mandato de las urnas para decirles: escuchen, hay un pueblo que ha decidido. No será rápido ni automático pero seguro que encontraremos los apoyos necesarios porque esto que estamos haciendo no es la primera vez que se hace en el mundo.

P.- ¿Qué les diría a los Mossos que el día 1-O estén de guardia y muy probablemente reciban una orden de instancias judiciales para que retiren urnas?

R.- Tenemos mucho trabajo preparado. Sabemos qué queremos hacer y cómo queremos hacerlo, garantizando la seguridad y evitando que alguien tenga que escoger en situaciones como esta. Ya tendremos tiempo de explicarlo.

P.- ¿Cuándo darán estas explicaciones a los funcionarios, que al final serán los que estarán en primera línea?

R.- El referéndum ya está convocado, en los próximos días podremos ir explicando cosas. Tenemos que ser muy transparentes, para mostrar cómo será la república que queremos. Pero desgraciadamente no podemos explicarlo todo porque la situación no es normal, lo hacemos con un Estado que reparte querellas criminales aun ritmo desaforado. Pero intentaremos explicarnos, dar tanta seguridad como podamos y hemos explicado que las responsabilidades serán políticas. Todos tenemos que apoyarnos entre nosotros y ser conscientes de que si cada uno asume su parte de responsabilidad este país hará algo tan sencillo como decidir su futuro político a través de unas urnas.

P.- Han dicho que si no hay referéndum se debe responder con una movilización ciudadana. ¿Cómo será esa movilización?

R.- Lo que está claro es que lo que defendemos en las urnas lo tendremos que defender en las calles, lo haremos con la manifestación de la Diada. Y en este país las movilizaciones son tranquilas, alegres, familiares y con una sonrisa. Si en algún momento las cosas se complican debemos mantener esta manera de hacer las cosas. Sabemos que nos ampara la razón que es la defensa de la democracia.

P.- Esta revolución de las sonrisas se está volviendo más agresiva en las expresiones públicas de algunos. ¿Se han planteado el riesgo de incidentes en las próximas semanas?

R.- En el Parlament esta semana he visto a parte del hemiciclo muy nerviosa y a la otra alegre y tranquila. No se oyó ni un grito ni una mala palabra, los nervios estaban en el otro bando. Si alguien está más nervioso de la cuenta que se tome una tila, nosotros no podemos perder la sonrisa, porque lo que nos ha traído hasta aquí es la ilusión. No es un proceso defensivo, a la contra… los independentistas empezamos a crecer cuando nos quedamos la parte de la ilusión y la sonrisa. En el momento en que perdamos eso iríamos indefectiblemente a una derrota, pero no pasará.

P.- Lo que pase en Barcelona es determinante. ¿Cómo convencerán a Ada Colau para que se salte la ley o las advertencias del TC?

R.- Son una gente que nos explicó cada día durante mucho tiempo que ellos eran la desobediencia, la lucha en la calle, la lucha desde abajo. No puedo creer que no estén con nosotros. El proceso más potente de ruptura del statu quo de Europa es el que está pasando en Cataluña, ¿y la señora Colau no estará? No me lo puedo creer. Cuántas veces hemos oído hablar a Colau o a Doménech de proceso constituyente ¿y ahora no estarán? Me parece imposible que al final estén al lado del PP, de C’s, del PSC más rancio. Sabemos que Coscubiela y Colau son el mismo partido, pero ahora Colau tiene que soltar lastre y volver a las luchas por las que llegó hasta aquí.

P.- ¿Tras el 1-O se encontrarían cómodos en alianzas con Podemos en Barcelona, la Generalitat o el Congreso?

R.- Es fundamental que hablemos todos con todos. Es bueno que Oriol Junqueras y Pablo Iglesias se sienten juntos para explicar de primera mano qué es lo que está pasando en Cataluña, pero del día 2 seguro que no hablaran. Oriol Junqueras es el líder de ERC, un partido con 86 años de historia que lleva esos 86 esperando este momento. Si encuentra a alguien de ERC que esté pensando en alianzas para el 3 de octubre avísenos. Toda nuestra gente está centrada en el momento más ilusionante de la historia del país y de este partido.

P.- ¿Descartan el escenario autonomista?

R.- Tenemos toda la ilusión volcada en el 1-O, tenemos muy claro que la oportunidad de este país pasa por ganar este referéndum, que gane el Sí. Estamos pensando en el proceso constituyente, en qué modelo de sanidad propondremos, en qué forma le daremos a la banca pública. Si me preguntas, quién está pensando en una Cataluña autonómica, no lo encontrarás en ERC.

P.- Teóricamente vamos a un referéndum no a una proclamación automática de independencia.

R.- De acuerdo. Seguro que si no ganamos nos tendremos que adaptar, pero nuestra lucha continuará. Se podría decir que estamos improvisando porque toda nuestra esperanza está puesta en el Sí; hace 86 años que esperamos esto y es la primera vez que llega.

P.- ¿Si la soberanía recae en todo el pueblo español por qué no se puede votar en el resto de España sobre algo que atañe a la soberanía?

R.- Es una pregunta recurrente que sólo nos hacen los medios españoles. No nos la hacen los catalanes, ni la hacen nunca los medios internacionales que reconocen el derecho de los pueblos a autodeterminarse. Es evidente que si un pueblo tiene el derecho, en este caso inalienable, superior y suscrito por España en sus tratados internacionales, si hay un pueblo que tiene el derecho a decidir sobre su futuro lo que no puedes hacer es poner a otras personas a decidir por ellos, porque entonces ese derecho queda alienado. Los catalanes tienen derecho a tomar sus propias decisiones, de hacerlo con urnas y es evidente que el resto de los españoles no pueden decidir por nosotros.

P.- Habla de mandato de las urnas. De hecho el 27-S no tuvieron mayoría en votos. Se han planteado que quizá no era el momento de empezar este proceso, estos 18 meses para llegar a una convocatoria de referéndum que de momento ha fracturado el Parlament.

R.- Nadie tiene una solución alternativa. Antes del 27S planteamos un referéndum y nos lo negaron, por tanto las reglas del juego cambian. Hicimos unas elecciones autonómicas advirtiendo de que si ganábamos proclamaríamos la independencia. Ganamos con 72 diputados y pese a todo tomas la decisión de poner las urnas para clarificar el resultado con un Sí o un No. Unos nos piden que renunciemos y esperemos muchos años, hasta que en las Cortes se dé una conjunción cósmica y esté llenas de fuerzas que apoyan el referéndum, otros nos dicen que esperemos de por vida porque España es indisoluble y esto no se puede hacer. Nosotros no esperamos más. Hay una mayoría que quiere votar, no es que queramos hacer algo ilegal porque convocar un referéndum no lo es, no lo encontrará en el código penal, básicamente porque después de Ibarretxe lo sacaron.