El juez de instrucción número 11 de Madrid, Juan Javier Pérez, interrogará este miércoles en calidad de investigado al ex director adjunto operativo (DAO) de la Policía, Eugenio Pino, por introducir presuntamente en el sumario del ‘caso Pujol’  un pendrive con información sobre la familia del ex presidente de la Generalitat Jordi Pujol cuyo origen no ha quedado acreditado.

La citación del policía iba a producirse inicialmente el pasado mes de junio, si bien el abogado de la familia Pujol, Cristóbal Martell, solicitó posponer el interrogatorio al coincidir la fecha señalada con el juicio del ‘caso Pretoria’, donde lleva la defensa letrada de los principales acusados de esta trama de corrupción urbanística en el área metropolitana de Barcelona.

El juez Pérez investiga a Pino y a su subordinado Bonifacio Díez Sevillano, que ha sido citado como investigado el 19 de septiembre, por los delitos de prevaricación, fraude procesal y falso testimonio, después de que el juez instructor de la Audiencia Nacional dedujese testimonio el pasado mes de marzo a los juzgados de Plaza de Castilla.

De la Mata, además de enviar esta causa al juzgado madrileño, archivó la pieza separada relativa a esta memoria extraíble al considerar que no se ha podido acreditar ni el origen ni la ubicación de los documentos, ni «quién los obtuvo y cómo», y tampoco «la cadena de custodia de los mismos». En un duro auto, el juez avisó a la Policía de su conducta irregular con una frase lapidaria: «Prohibido hacer trampas».

El magistrado de la Audiencia Nacional ya tomó declaración en su momento al ex DAO de la Policía Nacional el pasado 16 de febrero, en una comparecencia en la que Pino consiguió desquiciar al juez al incurrir en constantes contradicciones con la versión que ofreció por escrito, donde atribuía el origen de la información contenida en el pendrive en dos detectives privados de la agencia Método 3 casi sin género de dudas. En el juzgado, sin embargo, se retractó y ofreció una versión imprecisa en la que incluso llegó a asegurar que la figura de los detectives era un «adorno».

Díez «seguía instrucciones»

Lo que sí se consideró probado entonces es que los documentos fueron entregados a la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) por una persona vinculada a la Dirección Adjunta Operativa de la Policía Nacional, Díez Sevillano, «siguiendo instrucciones de Pino».

El magistrado de la Audiencia Nacional acordó también deducir testimonio al Ministerio del Interior para que éste determine si se deben tomar medidas disciplinarias o revisar las distinciones honoríficas que tengan Pino y Díez Sevillano, sin perjuicio del resultado de la investigación.