La mayoría independentista del Parlament de Cataluña, conformada por Junts pel Sí y la CUP, paralizará la actividad política en la asamblea catalana hasta después del 1 de octubre, fecha prevista para la celebración del referéndum de independencia suspendido por el Tribunal Constitucional.

La medida se había convertido durante los últimos días en una reclamación de la formación antisistema, que alegaba que las sesiones debían suspenderse al encontrarse Cataluña en período de campaña electoral. Hasta ahora, Junts pel Sí se había mostrado partidario de atender las demandas de la oposición, que reclamaba que los plenos previstos hasta la consulta siguieran celebrándose.

Este miércoles, sin embargo, la coalición formada por el PDeCat y ERC ha decidido presentar un escrito conjunto en el que solicitan la convocatoria de una Junta de Portavoces extraordinaria destinada a eliminar del calendario político los plenos previstos para el próximo 20 y 21 de septiembre. Junts pel Sí y la CUP cuentan con mayoría en este órgano, por lo que la propuesta, firmada por Marta Rovira y Anna Gabriel, saldrá adelante salvo sorpresa.

Según La Vanguardiaque ha adelantado la noticia, , fuentes de la coalición han asegurado que “la actuación del Estado, persiguiendo cargos públicos, medios y ordenando requisar urnas a las policías catalanas, está rompiendo cualquier normalidad democrática y creemos que no podemos hacer un pleno como si no pasara nada”.