En las últimas horas, una entrevista concedida por el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ha conseguido encender al separatismo. «Si gana el sí a la independencia en Cataluña, lo respetaremos», ha dicho Juncker en declaraciones a Euronews. Poco después, la frase ya abría a toda pantalla las cabeceras de los medios simpatizantes con el independentismo. El propio Oriol Junqueras, vicepresidente de la Generalitat, se hizo eco en Twitter: «Muy importantes estas declaraciones del presidente de la Comisión Europea respecto al resultado del referéndum», escribió el líder de ERC junto a un símbolo de alerta. Posteriormente, volvió a referirse a ellas en el referéndum de apertura de campaña.

Pero…¿cuánto hay de cierto y cuánto de manipulación? De lo primero, poco. Y de lo segundo, mucho.

Antes de pronunciar la frase sacada de contexto, Juncker insiste en que Europa ‘respetará al Tribunal Constitucional’

Como resulta evidente, la frase está sacada de contexto y aislada de las palabras que la preceden. «Como siempre he dicho yo, y también la Comisión, nosotros respetaremos al Tribunal Constitucional y al Parlamento español», dice el máximo mandatario europeo justo antes de pronunciar la frase a la que ahora se agarra el separatismo como validación internacional definitiva. Con poca fuerza, porque la lógica es sencilla: si Juncker respeta los mandatos del Tribunal Constitucional, respeta entonces la suspensión del referéndum, por tanto valida que la consulta del próximo 1 de octubre no cuenta con validez legal.

El propio departamento de prensa de la Comisión Europea ha tenido que salir al paso de la tergiversación de las palabras del presidente, respondiendo en las redes sociales a diferentes medios que destacaban la frase de Juncker sacada de contexto. Portavoces de la propia Comisión insisten a El Independiente en la manipulación de las palabras de Juncker, y subrayan que la postura «evidente» del organismo es de «absoluto respeto» a las decisiones del Tribunal Constitucional.

En la propia entrevista, además, el presidente de la Comisión se refiere a otro de los temas polémicos: «Cataluña no formaría parte de la Unión Europea al día siguiente. Debería seguir los procedimientos habituales, como los países que accedieron a la Unión Europea en 2004». Justo la tesis contraria a la que han defendido durante meses los políticos independentistas.

Esto, que es claro ya en la breve respuesta concedida por Juncker a Euronews, es más evidente todavía si se acude a la entrevista que, hoy mismo, publica el diario La Vanguardia con el presidente de la Comisión Europea. Su gira mediática, por cierto, no es casual: esta semana ha pronunciado el discurso sobre el Estado de la Unión Europea, en el que recalcó principalmente la necesidad imperiosa de respetar el Estado de Derecho en todos los países miembros, y está concediendo una ronda posterior de entrevistas.

En la mantenida con La Vanguardia, a Juncker se le cuestiona directamente por el choque de legalidades que se vive desde hace una semana entre el Parlament catalán, que aprobó la Ley del Referéndum y la Ley de Transitoriedad Jurídica y Fundacional de la República, y el Tribunal Constitucional, que ha suspendido ambos textos.

Su respuesta es cristalina: «Como dije hace unos años, yo sigo la línea de la Comisión Prodi y Barroso. La Comisión Europea siempre ha pensado que debemos escuchar atentamente lo que dicen el Tribunal Constitucional y las Cortes españolas. Me reafirmo en esa posición».

¿Quién soy yo para decir que las decisiones de la máxima instancia judicial española son irrelevantes?’

Por si hubiera dudas, la periodista que realiza la entrevista insiste en la misma cuestión. Juncker vuelve a responder, con más claridad si cabe. «¿Quién soy yo para decir que las decisiones que ha tomado la máxima instancia judicial española y el Parlamento español son irrelevantes? Esto no tiene nada que ver con la libertad de expresión y de conciencia. En la UE todo el mundo es libre para de decir lo que quiera mientras no se salga del carril de las leyes básicas y valores de la democracia. Ese es el conflicto».

Cataluña y la Unión Europea

Posteriormente, Juncker insiste en el asunto de la pertenencia o no de Cataluña a la Unión Europea en caso de independencia. Y subraya, con especial énfasis, lo hipotético del escenario. «Si en algún momento –no digo que sea mi hipótesis de trabajo ni que no lo sea, porque sobre este tema no tengo ninguna– Catalunya se separara de España, todo el mundo debe saber que si quieren no quedarse como Estado miembro sino convertirse en uno, ese proceso si llegara a producirse se sometería a las normas y procesos habituales. Es decir, negociaciones de adhesión», recalca.

Y vuelve a insistir, por si a esas alturas siguiera habiendo alguna duda: «En nombre de la Comisión Europea, tengo que recordar lo que ya hemos dicho en el pasado. Hemos estudiado y hablado del tema en el colegio de comisarios en varias ocasiones: Cortes y Tribunal Constitucional».