Los Mossos d’Esquadra mantienen un dispositivo de vigilancia ante la vivienda del líder de la Asamblea Nacional Catalana (ANC), Jordi Sànchez, mientras crece el malestar en el seno de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado por la actitud que mandos intermedios de la Policía de la Generalitat están teniendo en su obligación de hacer cumplir las instrucciones de jueces y fiscales para impedir la celebración del referéndum de autodeterminación del próximo 1-O.

El Independiente ha podido constatar cómo un patrullero de los Mossos monta guardia a las puertas de la casa -en una zona acomodada de Barcelona- de Sànchez, líder de una de las dos asociaciones que trabaja por la secesión catalana junto a Òmnium Cultural y que con mayor ahínco está tratando de movilizar a la ciudadanía para que se rebele pacíficamente tras las detenciones de altos cargos y los registros que la Guardia Civil ha practicado esta semana en sedes de la Generalitat por orden del titular del Juzgado de Instrucción 13 de Barcelona.

De hecho, el de Jordi Sànchez es uno de los nombres que cita la Fiscalía en su denuncia por sedición como organizador de las concentraciones que se registraron a las puertas de la Consejería de Economía y Hacienda para impedir las detenciones de la cúpula del departamento que dirige Oriol Junqueras. «Que no se vaya nadie a casa, que va a ser una noche larga e intensa», le dijo a las 40.000 personas que en torno a las 20.20 horas del miércoles se concentraba frente a la sede de la consejería.

El fiscal señala a Jordi Sànchez en su denuncia por sedición por promover las concentraciones de esta semana

Profesor de Ciencia Política en la Universidad de Barcelona, Sànchez está al frente de la ANC desde mayo de 2015, cuando sustituyó a Carme Forcadell tras dar ésta el paso a la política. La actual presidenta del Parlamento catalán concurrió como número dos de Junts pel Sí en las elecciones autonómicas celebradas el 27 de septiembre de 2015.

El presidente de la ANC ha tenido esta semana un papel activo en la movilización ciudadana, que ha alentado a través de su perfil en Twitter como respuesta a la actuación de los jueces y de la Guardia Civil para frustrar el referéndum del próximo 1-O. «Ha llegado el momento. Resistamos pacíficamente. Salgamos a defender desde la no violencia nuestras instituciones», «ahora mismo la Guardia Civil está entrando en el Departamento de Economía y de la Vicepresidencia. Actitud no-violenta de defensa de las instituciones», fueron algunos de sus mensajes.

Como la Guardia Civil y la Policía Nacional, los Mossos tienen la instrucción expresa de la Fiscalía Superior de Cataluña de requisar todos «los efectos o instrumentos destinados a preparar o celebrar el referéndum ilegal” -como urnas, sobres electorales, manuales de instrucciones para los miembros de las mesas, impresos y propaganda electoral, elementos informáticos…- a fin de evitar la «consumación o agotamiento de los delitos».

Crece el malestar entre las fuerzas de seguridad del Estado contra Trapero y mandos intermedios de los Mossos d’Esquadra

Hasta ahora, es la Guardia Civil el cuerpo policial que está asumiendo todo el peso en las labores de localización e intervención del material electoral que la Generalitat ha preparado para promocionar el referéndum de autodeterminación del próximo 1-O. En diversos operativos desplegados en varias localidades, el Instituto Armado se ha incautado de más de una tonelada y media, entre carteles, papeletas y dípticos.

El malestar en el seno de las fuerzas y seguridad del Estado contra el mayor de los Mossos, Josep Lluis Trapero, y mandos intermedios ha crecido esta semana como consecuencia de la situación que vivieron la comitiva judicial y los agentes que participaron en los registros el pasado miércoles de la Consejería de Economía y Hacienda de la Generalitat. La muchedumbre concentrada durante horas a las puertas de las dependencias oficiales destrozó tres vehículos de la Guardia Civil y dificultó enormemente la salida de los agentes y de la secretaria judicial.

La situación provocó que el titular del Juzgado de Instrucción 13 de Barcelona telefoneara en la noche del miércoles a Trapero para que éste pusiera en marcha el dispositivo necesario para facilitar la salida de los guardias civiles y de la comitiva judicial del edificio oficial ante la multitud de personas que se concentraron a sus puertas para protestar por las detenciones de la cúpula de Economía y Hacienda.

La multitud destrozó tres vehículos a las puertas de la Consejería de Economía mientras la registraba la Guardia Civil

Por medio de un portavoz, los Mossos informaron de que el mayor del Cuerpo estuvo todo el día en contacto con el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña y de la Fiscalía Superior de Cataluña y que si los guardias civiles y los funcionarios judiciales retrasaron su salida fue porque no habían terminado de practicar la diligencia encomendada por el juez que investiga el 1-O.

Durante su comparecencia este jueves en la sesión de control al Gobierno, el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, aseguró que no se plantea por ahora sustituir a los Mossos por otra fuerza de seguridad, si bien dejó entrever que la coordinación de la Policía de la Generalitat con los cuerpos policiales que dependen del Estado es mejorable.