El Parlamento Vasco ha abierto sus puertas para escucharle. Lo ha hecho a propuesta de EH Bildu y con el beneplácito del PNV y PSE, que respaldaron su comparecencia. El ‘ponente’ en la Cámara vasca era Unai González Azua, condenado por integración en asociación ilícita como miembro de la organización ilegal Jarrai, a seis años de prisión en 2007. Su intervención la ha hecho en calidad de “víctima de la política de dispersión” de presos de ETA y en el seno de la Ponencia de Memoria y Convivencia donde hoy también comparecían junto a él los hijos de dos víctimas de ETA, Rosa Lluch -hija del diputado socialista Ernest Lluch- y Josu Elespe, hijo del concejal del PSE en Lasarte, Froilán Elespe-.

La sesión con la que la ponencia parlamentaria iniciaba este curso sus trabajos, para analizar y consensuar un relato de las consecuencias de 40 años de violencia, venía precedida por la polémica. A la negativa del PP a participar en ella y optar por quedarse fuera de la misma -en la que sí participan el resto de formaciones-, se suma las críticas que tanto los populares como las asociaciones de víctimas como al AVT y Covite habían lanzado por la presencia del ex miembro de Jarrai junto a las víctimas del terrorismo etarra. González Azua comparecía en calidad de víctima “de la dispersión”, calificación otorgada por quienes han defendido su presencia al considerar que la muerte de su suegra mientras viajaba para acudir a visitarle a la cárcel le convierte en una víctima de la política penitenciaria aplicada a los presos de ETA.

Rosa Lluch subraya que ella es víctima de ETA y el miembro de Jarrai “de otra historia” y llama a “cerrar heridas”

La hija del ministro socialista asesinado por ETA en noviembre de 2000, Rosa Lluch, ha asegurado que la presencia de Gonzaléz Azua no le “incomodaba” y que considera que si se trata de abordar las consecuencias del “dolor y sufrimiento” generados por el empleo de la violencia “yo soy víctima de ETA y él de otra historia”. Tras su comparecencia a puerta cerrada en el Parlamento, Lluch ha comparecido ante los medios de comunicación para apelar a la necesidad de “cerrar heridas” y levantar “puentes pero sin legitimar la violencia”: “Todas las violencias fueron un error colosal”, ha señalado en referencia al terrorismo practicado por ETA y al ejercido por movimientos paramilitares o apoyados por el Estado como los GAL o la Triple A.

PP: “Esto es un sarcasmo”

Tras ella ha intervenido el ex preso de ETA para asegurar que como él otros 16 presos han visto cómo a consecuencia de la política de dispersión durante todos estos años de 16 personas han fallecido a consecuencia de accidentes mientras viajaban para visitar a un preso. González Azua ha apuntado que “el dolor no es patrimonio de nadie” y que por tanto se debería “respetar y escuchar el sufrimiento de todas las víctimas.

Desde el PP, su parlamentario Carmelo Barrio ha calificado de “sarcasmo” la presencia de un condenado por terrorismo en la ponencia parlamentaria y durante la misma sesión en la que también comparecían dos víctimas de ETA. “Este señor no es víctima de violencia, es responsable de la violencia”. Para el parlamentario del PP este tipo de hechos “intolerables” son los que “pervierten” los objetivos de la ponencia de Memoria y Convivencia y de la que el PP optó por desmarcarse y no participar.

Las asociaciones de víctimas han criticado la presencia del preso de ETA por considerar que con ello los integrantes de la ponencia parlamentaria tan sólo pretenden “blanquear” el pasado de ETA y su entorno, “es un burdo intento por reescribir la historia”, denunció ayer la AVT.