La Junta de Seguridad de Cataluña «no ha podido concretar nada» sobre el dispositivo policial del 1 de octubre. Así lo ha reconocido el secretario de Estado de Seguridad, José Antonio Nieto, tras el encuentro de casi dos horas mantenido en Barcelona a convocatoria de la Generalitat, en el que ha vuelto a solicitar al presidente del Govern, Carles Puigdemont, que suspenda la convocatoria del referéndum independentista para cumplir con su obligación de «defender el Estado de Derecho y la convivencia pacifica». Una petición que se ha encontrado con la esperada negativa de Puigdemont.

Nieto ha insistido además en que el objetivo de los cuerpos y fuerzas de seguridad desplegados en Cataluña debe ser garantizar el cumplimiento de la ley bajo el mandato judicial. Una coordinación técnica que no es objeto de la Junta de Seguridad, ha señalado el número dos de Interior, para rechazar la maniobra de la Generalitat de intentar sustraer a los Mossos d’Esquadra del mando de Interior.

El conseller de Interior, Joaquim Forn, por contra, ha esgrimido las competencias de los Mossos en seguridad y orden público y ha advertido que en su actuación como policía judicial «no podemos obviar el mandato de la Justicia e intentaremos cumplirlo sin crear más problemas de los que hay» pero «el bien a proteger es la convivencia pacífica». En otras palabras, si «miles de personas salen de casa para votar» no «pondrán en riesgo la convivencia» para evitarlo.

La reunión de la Junta de Seguridad solo ha servido, por tanto, para que cada administración pusiera sus cartas sobre la mesa. El Gobierno defiende que no impide la libertad de expresión sino que garantiza el estado de derecho y que Policía y Guardia Civil harán que se cumpla el mandato judicial de impedir el referéndum. Y la Generalitat advierte de que no frenará la votación si miles de personas la secundan y esto pone en riesgo la convivencia. Aunque Forn también ha expresado su perplejidad por el despliegue de agentes de otros cuerpos, asegurando que los Mossos se bastan para garantizar el orden público en Cataluña.

«Seguiremos trabajando por la defensa del Estado de Derecho y para garantizar la convivencia, bajo mando de la Fiscalía y la magistrada» del TSJC que instruye la querella contra el Govern ha apuntado Nieto. «El trabajo que se va a hacer tiene la máxima autoridad, la judicial» ha añadido. «Requiere coordinación porque participan tres cuerpos policiales, y esa coordinación como reiteró la juez seguirá en manos del director del Gabinete de Estudios de Interior, que reiterará esos objetivos de defensa de la legalidad, del estado de derecho y la convivencia pacifica».

El ‘número dos’ de Interior vuelve a pedir sin éxito a Puigdemont que suspenda el referéndum

Nieto y el delegado del Gobierno en Cataluña, Enric Millo, han sido los dos interlocutores escogidos por el Ministerio del Interior para sentarse ante el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, que preside desde las 12 la reunión de la Junta de Seguridad de Cataluña. Un encuentro al que el único mando policial que ha acudido por parte gubernamental ha sido el coronel Diego Pérez de los Cobos, como coordinador de los dos cuerpos en su despliegue en Cataluña para hacer frente al referéndum del 1-O.

El encuentro fue convocado ayer por vía de urgencia por el presidente de la Generalitat, como respuesta a la negativa del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) a anular la comisión de coordinación ad hoc creada por la Fiscalía Superior de Cataluña bajo mando del coronel de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos, alto cargo del Ministerio del Interior, lo que fue leído como una vía para controlar a los Mossos d’Esquadra desde el Gobierno.

El TSJC fue ayer un paso más allá. La magistrada que instruye la querella por desobediencia, prevaricación y malversación contra el Govern, Mercedes Armas, asume en la resolución dictada ayer las peticiones de la Fiscalía y ordena a Mossos, Policía Nacional y Guardia Civil impedir el uso de locales públicos para la celebración del referéndum.

Apoyo a la ocupación de colegios

Tras la reunión de la Junta de Seguridad, Carles Puigdemont tiene previsto esta tarde recibir en el Palau de la Generalitat a la plataforma Som Escola, que promueve la okupación de las escuelas públicas durante el fin de semana para evitar que sean precintadas por las fuerzas de seguridad y garantizar que podrán utilizarse el domingo como colegios electorales.

Si esta mañana ha esgrimido ante el secretario de Estado de Interior la necesidad de garantizar la convivencia pacífica durante el 1-O, por la tarde animará a las plataformas independentistas a garantizar una presencia masiva en la calle que excuse la no actuación de los Mossos para impedir la celebración del referéndum del 1-O.