En tan sólo una semana el Observatorio de la Radicalización puesto en marcha por el Colectivo de Víctimas del terrorismo del País Vasco, Covite, ha recibido una decena de denuncias ciudadanas en las que se les informaba de posibles actos de enaltecimiento del terrorismo llevados a cabo en Euskadi. El citado observatorio, que quiere documentar todos los actos que honren a los miembros de ETA y que puedan suponer una vulneración de la Ley de Víctimas, cuenta ya con 34 actos de este tipo registrados y que se han celebrado en el País Vasco y Navarra en los últimos tres meses.

Las informaciones recibidas desde que presentó públicamente el observatorio de la Radicalización hacen referencia a recibimientos o ‘altares’ levantados en recuerdo de miembros de la banda terrorista en las localidades de San Sebastían, Andoain, Gorliz, Etxarri Arantz, Galdakao, Ondarroa, Villabona y Bilbao. En alguno de ellos incluso se puede observar el anagrama de ETA.

Decenas de personas reciben en Bilbao a un etarra que asesinó a un guardia civil y al sargento mayor de la Ertzaintza

Es precisamente el acto llevado a cabo en la capital vizcaína el último que ha registrado el Observatorio y que ha llevado a Covite a denunciarlo ante la Audiencia Nacional. Anoche, decenas de personas recibieron al miembro de ETA, Andoni Ugalde Zubiri, condenado por el asesinato del sargento mayor de la Ertzaintza, Joseba Goikoetxea, y del guardia civil Fernando Jiménez. El miembro de ETA abandonó la cárcel tras cumplir 22 años en prisión. Fue recibido ayer en el Casco Viejo de Bilbao donde se le hizo un pasacalles entre vítores y aplausos y se le honró por los asistentes, que portaban ikurriñas y banderas en contra de la dispersión de los, presos de la banda, en un escenario habilitado al efecto.

Denuncia  la “pasividad” del alcalde de Bilbao

Ugalde había pertenecido al comando Vizcaya de ETA y fue detenido en 1995. Fue condenado por el asesinato del guardia Civil Fernando Jiménez en abril de 1994 y por su participación en el asesinato del sargento mayor de la Ertzaintza, Joseba Goikoetxea el 2 de noviembre de 1993. En una nota Covite ha denunciado que el alcalde de Bilbao, Juan María Aburto permita que en la vía pública se puedan celebrar este tipo de actos “y homenaje a personas cuyo único mérito es haber asesinado”. Covite recuerda que el primer edil retiró las placas que Covite instaló el año pasado en Bilbao, sin contar con autorización para ello, “y sin embargo cede las calles a auténticos aquelarres en honor a terroristas”.

La salida de presos se ha intensificado. Sólo desde abril a junio casi una veintena abandonó la cárcel. 320 etarras continúan presos

También el PP ha denunciado el recibimiento registrado ayer en Bilbao al etarra Ugalde Zubiri. La secretaria general del PP vasco, Amaya Fernádez ha reprochado a Aburto “la pasividad” para permitir este tipo de actos que dañan “la memoria de las víctimas del terrorismo” . Fernández ha afirmado que militar en una banda terrorista nunca debe merecer “reconocimiento social” y en su opinión este tipo de actos de bienvenida “no sólo afectan a las víctimas de ETA sino también al conjunto de la ciudadanía vasca que quiere dejar de ver en sus calles a etarras orgullosos de serlo”.

La salida de prisión de miembros de ETA una vez cumplida la pena se ha intensificado en los últimos meses y con ello la proliferación de actos de homenaje y bienvenida tanto en el País Vasco como en Navarra. Sólo desde abril y hasta junio pasado según datos de Exerat una veintena de presos de ETA abandonaron la cárcel tras cumplir su condena. Actualmente en las prisiones de España y Francia continúan encarcelados alrededor de 320 presos de ETA.