Agentes uniformados de los Mossos d’Esquadra han empezado a acudir en la tarde de este viernes a edificios públicos o de uso público designados como colegio electoral con la orden de identificar a las personas que preparen el referéndum del 1-O y cerrar los locales para que no puedan acoger la votación.

Según han informado a Efe fuentes policiales, los agentes se han dirigido ya a varias escuelas e institutos de Cataluña, una vez finalizadas las clases, para cumplir la orden del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), que les obliga a impedir que abran para acoger la votación del 1-O, suspendida por el Constitucional.

Los primeros encontronazos entre los agentes de la policía autonómica y los autodenominados Comités de Defensa del Referéndum se han producido en dos colegios del barrio del Raval, en Barcelona. En concreto en la escuelas Collasso i Gil, que los Mossos han procedido a cerrar pese a haber gente en su interior. Desde el exterior, se han comenzado a formar concentraciones de vecinos al grito de «Votaremos».

Tras un acuerdo con la dirección del centro, la escuela ha sido cerrada a las 17 horas, momento a partir del cual autorizaban salir, pero no entrar en el inmueble, han explicado a Europa Press miembros de la Asociación de Vecinos de El Sortidor y un profesor. Han asegurado que los Mossos d’Esquadra no han llegado a entrar en el centro, en cuyo interior no hay ningún concentrado.

Un grupo de 80 vecinos están concentrados a las puertas cerradas del edificio, en el número 101 de la calle Sant Pau, y una treintena están bloqueados en el patio exterior, entre el inmueble y la verja exterior, que deben saltar para salir. Los Mossos han dejado el lugar pasadas las 7 de la tarde y desde ese momento varios de los concentrados fuera han comenzado a entrar en el colegio saltando las vallas y utilizando una escalera.

Los mencionados comités están llamando además a acudir a otros colegios con el fin de ocuparlos y concentrar a una cantidad de gente lo suficientemente amplia como para que no pueda ser desalojada por los agentes de la policía autonómica. Es el caso de la escuela Miquel Tarradell, que el director pretende cerrar y desalojar pasadas las ocho de la tarde, cuando finalicen todas las actividades escolares. Los vecinos están concentrándose para impedir que los Mossos procedan al precinto a partir de esa hora.

Finalmente, los agentes han acudido a esta escuela y han escoltado al director en su salida. Los mossos han abandonado el lugar y la escuela ha quedado ocupada por las asociaciones en defensa del referéndum.

Trapero ordena evitar la violencia

El mayor de los Mossos d’Esquadra, Josep Lluis Trapero, ha dado hoy instrucciones a los agentes para acudir a los colegios electorales para desalojar y cerrar los locales e intervenir urnas, papeletas y censo, apostando por la «mediación» y la «contención» para mantener la «paz social» y la «convivencia».

En concreto, Trapero ha precisado que el uso de la fuerza policial en caso de «desobediencia pasiva» quedará restringido al «acompañamiento» de las personas hasta el exterior de los locales, sin usar las porras. Las directrices del mayor están vigentes desde las 14.00 horas de hoy y hasta las 21.00 horas del próximo 1 de octubre y prevén que, con carácter genérico, se presente una dotación uniformada a los centros previstos de votación que estén ubicados en un edificio o local público o que, sin serlo, acojan cualquier tipo de servicio público.

Si en los locales se está llevando a cabo alguna actividad relacionada con la preparación del referéndum del 1-O, suspendido por el Tribunal Constitucional, los Mossos deberán identificar a los responsables y requisar el material relacionado con la votación, como urnas, papeletas o listas de censo que se localizaran, ya fuese en el interior del edificio o a punto de ser introducido. Los Mossos también comunicarán a las personas que se encuentren en el interior del local que lo deben desalojar antes de las 6.00 horas del 1 de octubre.