El whatsapp corrió como la pólvora entre dirigentes del PP y no pocos ministros tanto la noche del domingo como la mañana de este lunes. En la guerra de cifras en que se transforma cualquier movilización en la calle, a la que se une una controvertida intervención policial, los populares dieron al vuelta a los datos que ofrecía la Generalitat para hacer circular el siguiente mensaje: “Recuento provisional: 2 millones de heridos y 800 votos”.

Aseguran en el cuartel general de los populares que no se trataba de hacer chanza con los heridos, entre los que se encuentran varios cientos de agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado -que no contabilizan las autoridades catalanas- sino de rebajar la tensión ante unas cifras, las de la Generalitat,  a la que restan toda credibilidad. Primero porque es imposible testar si votaron dos millones de catalanes “o doscientos” habida cuenta de que, al tratarse de una consulta ilegal nadie puede certificar esas cifras y, segundo, porque creen que los independentista “han inflado” los datos de heridos en los enfrentamientos con la Policía y Guardia Civil, que elevan a mas de 800.

Moncloa asegura que no llegan a 50 los partes de lesiones presentados en los juzgados

Lo cierto es que, según datos que manejan en Moncloa, “no llegan a 50 los partes de lesiones presentados en los juzgados”, y que el elevado número puede hacer referencia, en todo caso, a gente “atendida” por ansiedad, caídas y otras cuestiones menores.

Arguyen que la cifra de 340 agentes heridos que este lunes ha proporcionado Interior “demostraría que no es cierto eso de la brutalidad policial” cuando ésta solo usó material antidisturbios al verse “acorralada” y su objetivo era retirar las urnas.

A pesar de la terrible imagen que de nuestro país se ha traslado a la prensa internacional, Desde el Gobierno defienden que el independentismo ha fracasado en su principal objetivo, esto es, que “necesitaban una consulta con apariencia democrática y no lo han conseguido. La actuación policial no les sirve para construir un Estado” y, mientras tanto, relajan la tensión intercambiando whatsapps.