Convocado el pleno extraordinario para el próximo lunes con la comparecencia de Carles Puigdemont como único punto del orden del día, las fuerzas soberanistas debaten ahora cómo llevar a cabo la declaración de independencia insinuada por el president la misma noche del domingo y confirmada en una entrevista a la BBC. Una proclamación que debe abrir un “proceso constituyente” según la hoja de ruta fijada por los independentistas a través de las leyes de ruptura, y que un sector de Junts pel Si se plantea ahora que se apruebe por aclamación sin votarlo en el pleno.

Según fuentes parlamentarias, sectores tanto del PDCat como de Esquerra dentro del grupo parlamentario que sostiene al Govern abogan por que Carles Puigdemont proclame la victoria del sí en el referéndum independentista del 1-O en una declaración solemne en el Parlament que abriría ese proceso constituyente de seis meses durante el cual el Foro Social pondría las bases de la nueva constitución de la república catalana para convocar después unas elecciones que ya serían constituyentes. De este modo, los valedores de esta propuesta consideran que se dilata la entrada en vigor de la declaración de independencia hasta esas elecciones constituyentes que serían las que darían legitimidad a la secesión.

Esta propuesta choca frontalmente con la CUP, que ya ha dejado claro a sus socios parlamentarios que quiere llegar hasta el final en la proclamación de independencia y votarla en el Parlament para que se explicite el apoyo del Parlament a esta vía. Una vía que conllevaría la inmediata reacción legal del Gobierno con la más que probable aplicación del artículo 155 de la Constitución para suspender las competencias de la Generalitat.

De hecho, las dudas de algunos miembros de la mayoría independentista se han mostrado a la hora de aprobar la convocatoria del pleno del lunes para proclamar los resultados del 1-O, según el enunciado que la CUP quería ver aprobado en la Mesa y la Junta de Portavoces. Los partidos de la oposición han reclamado que la petición se hiciera por escrito, propuesta que ha aceptado el portavoz de la CUP Albert Botran. Sin embargo, el portavoz del PDCat, Roger Torrent, ha rechazado firmar la petición, quizá pensando ya en la advertencia de los letrados del Parlament, que hoy han recordado a Carme Forcadell en nuevo escrito que tanto ella como el resto de los miembros de la Mesa tienen “el deber de impedir o paralizar” cualquier iniciativa relacionada con la declaración unilateral de independencia.

Recurso de amparo al TC

En este contexto, el PSC ha anunciado que presentará en las próximas horas un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional por una “vulneración” de los derechos de los diputados, ya que considera “claramente ilegal” el pleno convocado para el lunes en el que el president expondrá las consecuencias del 1-O.

Así lo ha avanzado en rueda de prensa la portavoz del PSC en la cámara catalana, Eva Granados, quien ha argumentado que su partido presentará este recurso de amparo ante la “insistencia y el empecinamiento” del Govern y de la mayoría independentista del Parlament en situar a las instituciones catalanas “fuera de la ley” y del Estatut y por “violar” las instituciones del autogobierno.

“Es un pleno que no se puede celebrar”, ha defendido Granados, ya que el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, valorará los efectos del 1-O de acuerdo con el articulo 4 de la Ley del Referéndum, suspendida por el Tribunal Constitucional.