La política española entra en una etapa frenética marcada por las consecuencias de la administración de los acontecimientos del 1-O, la mas que previsible voluntad del presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, de ir a una Declaración Unilateral de Independencia (DUI) y la puesta en marcha «en cinco días» del artículo 155 de la Constitución, según los tiempos que manejan en el Gobierno, salvo sorpresa en una situación caracterizada por su volatilidad.

La asunción de que se ha perdido la batalla de la opinión pública internacional por las cargas policiales  -sólo había que ver este lunes las portadas de la prensa europea– obliga a Moncloa a actuar con pies de plomo y asegurarse el apoyo del PSOE. Esa es la cuestión central que tratarán esta tarde Mariano Rajoy y Pedro Sánchez en una reunión convocada esta mañana aunque este domingo se mantuvieron en constante comunicación.

Los socialistas no han ocultado sus reticencias sobre la intervención del gobierno en la Generalitat, pero parece que, llegado este punto, nada va a frenar a los independentistas que quieren llevar la DUI esta semana al Parlament. Todo apunta a que se reproducirán las convulsas y vergonzosas sesiones parlamentarias de inicio de septiembre, donde se saltaron su propia legalidad estatutaria. Pero cabe preguntarse si Rajoy será capaz de dar este paso sin el apoyo del primer partido de la oposición.

  El núcleo duro del PP discrepa respecto a que Puigdemont declare la independencia

Desde el PP admiten que «sin el PSOE todo es más complicado», pero el mensaje que esta mañana ha transmitido Rajoy durante la reunión de su «núcleo duro», es que el Gobierno y las instituciones del Estado «no pueden dar un paso atrás y Puigdemont lo sabe desde ayer», según ha explicado en una comparecencia pública el vicesecretario de Organizavion del PP, Fernando Martínez Maillo.

No hay, sin embargo, unanimidad en el PP respecto a que el presidente de la Generalitat acabe declarando la independencia unilateral, entre otras cosas, porque exige después una negación con el Gobierno «al que nos vamos a negar», señalan en Génova.

Moncloa no contempla un escenario electoral tras el 155, al menos en breve

La aplicación del 155 podría tener como fin establecido la convocatoria de elecciones autonómicas, tal y como desea Ciudadanos, cuyo líder Albert Rivera, también será recibido la tarde de este lunes a las 6 de la tarde. La formación naranja es más proclive a la aplicación del 155 seguida de comicios, pero el escenario electoral, al menos en breve, no es tampoco el que contempla el Gobierno. Señalan fuentes gubernamentales que «habría que dejar pasar un tiempo prudente, primero para restablecer la legalidad, segundo para no ir con los últimos acontecimientos en caliente» y evitar, con ello un incremento de apoyos del independentismo, en plena huida hacia adelante.

En todo caso, Rajoy se comprometió este domingo a abrir una ronda con todas las fuerzas políticas con representación parlamentaria. ¿Será posible culminarla antes de la independencia unilateral? No parece probable. Los tiempos arrecian. Puigdemont es consciente de que debe aprovechar la mala imagen que tiene ahora España en el escenario internacional y presionar con la convocatoria de huelga general este martes a la que, sorpresivamente, se han sumado los sindicatos UGT y Comisiones Obreras.

También está sobre la mesa la comparecencia urgente de Rajoy ante el pleno del Congreso de los Diputados. Dos semanas a contrarreloj para frenar el golpe de Estado institucional del gobierno catalán.