El ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, se ha desplazado este fin de semana a Cataluña para visitar a los agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil movilizados en la comunidad para evitar tanto el referéndum ilegal del pasado 1 de octubre como sus posibles consecuencias futuras.

Zoido ha visitado primero a la Policía Nacional y después se ha desplazado a la base de Sant Climent de Sescebes, donde ha departido con efectivos de la Guardia Civil. Entre ellos, el agente que durante la jornada del pasado domingo se enfrentó a un hombre que portaba a su hijo a hombros en medio de la actuación policial.

El agente, al ver que el padre se agachaba para recoger una flor del suelo, acudió para impedir que el niño cayera. Posteriormente, convenció al padre de que no utilizase a su hijo como escudo y de que abandonase el lugar para no ponerlo en riesgo.

Zoido se ha dirigido a este agente, enfrente del resto de sus compañeros: «Espero que ese padre algún día tenga, por lo menos, la integridad de llamarlo, darle las gracias y pedir perdón por lo que hizo aquel día con su hijo».

El ministro del Interior se ha referido también al agente que, durante el escrache a la Guardia Civil en uno de los hoteles en los que se alojaba el cuerpo, salió al balcón de su habitación a cantar un fandango.

El ministro del Interior, además, ha defendido que el Gobierno respalda de forma unánime la actuación policial decidida por los mandos de la Policía Nacional y la Guardia Civil para dar cumplimiento a la orden judicial de impedir el referéndum celebrado el pasado domingo 1 de octubre. «No hay nadie en el Gobierno de España que no respalde las actuaciones», ha dicho.

Zoido se ha pronunciado de esta forma después de que el delegado del Gobierno, Enric Millo, pidiera ayer disculpas por los heridos causados en las cargas policiales en una entrevista en TV3. Al término del Consejo de Ministros, el portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, respaldó al delegado: «Lo que haya dicho, bien dicho está. Si hubo incidentes y personas que resultaron perjudicadas, evidentemente todos lo sentimos».