Los discursos del premio Nobel de literatura, Mario Vargas Llosa, y del ex presidente del Parlamento Europeo, Josep Borrell, han coronado este domingo la multitudinaria manifestación que ha recorrido las calles de Barcelona. Cerca de un millón de asistentes según los organizadores, 350.000 según el Ayuntamiento. Una multitud, en todo caso, festiva durante toda la mañana y encendida al final ante los potentes discursos de los dos portavoces de la marcha.

Especialmente icónico ha sido el de Josep Borrell, por su condición de socialista, en una marcha a la que el PSC envió representantes aunque sin sumarse oficialmente. Borrell, azote del independentismo desde hace tiempo, habló casi siempre en catalán, en un discurso duro contra la Generalitat, pero afectuoso con el pueblo catalán. Pidió incluso celebrar el éxito de la marcha «con una copa de cava catalán» y a frenar un hipotético boicot a productos catalanes: «Nada de boicots, nada de ofensas. Trabajemos todos juntos para que vuelva la sensatez».

Todos tenemos un poco de culpa de haber callado demasiado», ha dicho Borrell

El discurso de Borrell ha entusiasmado a los manifestantes y ha tenido una amplia repercusión en las redes sociales, que han elevado al ex presidente del Parlamento Europeo a protagonista del día. «Todos tenemos un poco de culpa de haber callado demasiado», ha dicho, antes de reclamar serenidad para los próximos días, en los que Puigdemont podría declarar la independencia de manera unilateral.

Pese a ello, ha tratado de acallar a los manifestantes cuando estos gritaban «Puigdemont, a prisión». «No gritéis como en los circos romanos. A la prisión sólo va quien dice el juez que debe ir», ha recalcado.

Borrell ha sido especialmente duro con una figura central en el esquema independentista, Carme Forcadell, a la que se ha dirigido especialmente por su condición de presidenta de la Cámara, el mismo que él ocupó en Europa.

No sois súbditos, y estáis hoy aquí y habéis venido tantos precisamente para decir que sois tan ciudadanos de Cataluña como ellos’

«Si se atreve a decir que los que votan a determinados partidos políticos no son catalanes, es que ha perdido el conocimiento», ha arrancado, antes de pedir directamente su dimisión. «¿A usted no se le pasó por la cabeza que antes de decir estas cosas hubiese tenido que dimitir como presidenta?».

El político socialista se ha referido también a Jordi Turull, el consejero portavoz del Govern, que acusó de ser «súbditos» a quienes no salisen a la calle a votar en el referéndum ilegal del 1 de octubre: «No sois súbditos, y estáis hoy aquí y habéis venido tantos precisamente para decir que sois tan ciudadanos de Cataluña como ellos».

Nada de boicots, nada de ofensas. Trabajemos todos juntos para que vuelva la sensatez’

También ha tenido tiempo para Oriol Junqueras, el vicepresidente económico de la Generalitat, acosado ahora por la desbandada empresarial: «Ustedes se creen sus propias mentiras». Aunque también a las empresas que ahora se mueven les ha dejado un recado: «¿Por qué no lo habéis dicho antes? Todo lo que dijisteis en privado, ¿por qué no lo decíais en público? Si lo hubiesen dicho, quizá esto no estaría pasando».

Para finalizar, Borrell ha lanzado un mensaje internacional, en inglés y en francés, para tumbar el argumento independentista del derecho internacional, que ampararía su derecho de autodeterminación. Una falacia basada en preceptos de la ONU que se lo reconocen a las colonias ocupadas, no a las regiones libres dentro de un estado de Derecho, ha recordado. «Cataluña no es Argelia, Cataluña no es Lituania, Cataluña no es Kosovo», ha sentenciado Borrell entre ovaciones.

Vargas Llosa: ‘El nacionalismo viene causando estragos en Cataluña, estamos aquí para pararlo’

La intervención de Borrell ha llegado justo después del también enérgico discurso del premio Nobel Mario Vargas Llosa. El escritor ha trasladado un potente mensaje contra el «nacionalismo destructivo» que a su entender domina el actual gobierno de la Generalitat y a buena parte de la sociedad catalana.

La pasión puede ser destructiva y feroz cuando la mueven el fanatismo y el racismo’ advierte el escritor

«Todos los pueblos viven momentos en los que la razón puede ser arrasada por la pasión», ha arrancado. «La pasión puede ser destructiva y feroz cuando la mueven el fanatismo y el racismo», y en especial el nacionalismo. «Religión laica, herencia lamentable del peor romanticismo, el nacionalismo ha llenado la historia de guerras, de sangre y de cadáveres. Desde hace tiempo el nacionalismo viene causando estragos en Cataluña», ha advertido el Nobel. «Por eso estamos aquí, para pararlo», ha asegurado el escritor, que ha lanzado un aviso: «La democracia española está aquí para quedarse».

En ese momento, los congregados frente al escenario han roto en aplausos, mientras Vargas Llosa continuaba alertando de la «conjura golpista» que intentan ejecutar «Puigdemont, Junqueras y Forcadell». «Se necesita mucho más que una conjura golpista de Puigdemont, Junqueras y Forcadell para destruir lo que han construido 500 años de historia. No lo vamos a permitir. Aquí estamos, ciudadanos pacíficos que creemos en la coexistencia, que creemos en la libertad».