«El país no entendería otra cosa que una proclamación de la república catalana» y el inicio del proceso fijado por la Ley de Transitoriedad. Benet Salellas ha salido hoy de nuevo a la sala de prensa del Parlament, por tercera vez desde la huelga general, para exigir al Govern de Carles Puigdemont que cumpla lo pactado y dejar claro que no aceptaran maniobras dilatorias con la excusa de abrir un periodo de mediación con el Gobierno.

Los partidos independentistas mantienen intensos contactos en las horas previas a la convocatoria del Pleno del Parlament ante el que el presidente catalán debe proclamar los resultados del referéndum independentista del 1-O y en el que la CUP confía en que se proclamará de forma clara y efectiva la república catalana. Contactos que seguirán a última hora de hoy, aunque Salellas ha asegurado que «en lo central hay acuerdo». Un acuerdo que pasaría por aplicar los pasos fijados por la Ley de Transitoriedad.

«No puedo hablar por Puigdemont, nos enteramos de las cosas cuando Govern quiere» ha reconocido el portavoz antisistema, quien ha afeado la participación de los líderes de la ANC y Ómnium -Jordi Sánchez y Jordi Cuixart- en el núcleo duro que está definiendo los próximos pasos de Puigdemont. Salellas ha señalado, eso sí, que en todas reuniones de los últimos días la posición del Govern «ha sido la acordada, por tanto tenemos que creer que se mantendrán los acuerdos». Y ha dejado claro que no les gustaron nada las declaraciones del conseller de Empresa, Santi Vila, y la coordinadora general del PDCat, Marta Pascal, en las que cuestionaban una declaración unilateral de independencia inmediata.

Salellas no ha querido dar más detalles sobre cómo se desarrollará la sesión de mañana -«debemos ser sigilosos, sino volverán a prohibirnos el pleno» ha argumentado- pero no ha descartado que se vote una proclamación de independencia, extremo que quieren evitar desde amplios sectores tanto del PDCat como de ERC. «Para garantizar que haya debate necesitamos preservar como funcionará» se ha limitado a señalar.

Aplicación del 155

El portavoz antisistema no ha querido confirmar el acuerdo con JxS para boicotear una eventual convocatoria de elecciones autonómicas tras la aplicación del artículo 155 de la Constitución para suspender parcial o totalmente la autonomía. «Las elecciones autonómicas no se han convocado y no se ha producido la aplicación del 155» ha apuntado Salellas, quien ha recordado que la aplicación de este articulo requiere debate en el Senado, «me cuesta creer que eso pueda ir tan rápido».

Fuentes de la CUP citadas por Efe afirman, sin embargo, que los tres partidos que integran el bloque soberanista habrían acordado boicotear unas elecciones autonómicas convocadas por el Gobierno. El «boicot» se extendería al Parlament que resultara elegido, «muy probablemente con una bajísima participación de los catalanes», han apuntado las fuentes, y esto provocaría que en la práctica desde el independentismo se defienda «la vigencia de la institución del actual Parlament».

En el caso de que el Estado decidiera «ocupar» el edificio que alberga el Parlament, los partidos independentistas tratarán de acceder al mismo y, si no es posible, entonces optarían por «reunir el Parlament en otro lugar, y en último extremo, convocar la ‘asamblea de electos’ de Cataluña», formada por los diputados, senadores, alcaldes y concejales de Cataluña que hayan decidido adherirse a la misma.

«Tenemos que trabajar por escenarios de distensión del conflicto, de dialogo y calma» se ha limitado ha responder Salellas, quien si ha dejado claro que en opinión de la CUP la declaración de Puigdemont debe dar mañana el pistoletazo de salida a la ocupación de todos los espacios de poder y administrativos del Estado en Cataluña. «La ley de transitoriedad tiene aábitos en los que será fácil la ocupación del poder y otros difíciles. Hay ámbitos bunkerizados y otros más permeables, habrá tensión democrática para que estos resortes se pongan en manos de la republica catalana».