La manifestación de este domingo en Barcelona, que reunió a un millón de personas para pedir la unidad de España, es para Podemos un acto promovido por la «ultraderecha». El partido de Pablo Iglesias ha cargado este lunes contra las fuerzas que llamaron a la participación, y ha defendido que las movilizaciones estuvieron «secundadas y lideradas por la extrema derecha». No han perdido ocasión para cargar contra el PSOE, y han utilizado la participación del ex ministro socialista Josep Borrell en el encuentro para asegurar que Pedro Sánchez se está «sumando» al «bloque de extrema derecha formado por PP; Ciudadanos, Vox y Falange». Este bloque es, a su juicio, el responsable de «expulsar a Cataluña fuera de España».

El secretario de Organización de Podemos, Pablo Echenique, ha pedido al PSOE que «se aclare» y ha reprendido la postura del PSC, que llamó a la participación en la concentración de este domingo, aunque no se sumó formalmente. El dirigente ha advertido a los socialistas de que «está bien que el PSOE llame diálogo, pero esto es difícilmente compatible con el hecho de que el el PSC participe en una movilización en la que está la ultraderecha». En este sentido, ha reprochado a los socialistas la intervención del ex presidente del Europarlamento, y ha afeado «que Borrell haga un discurso junto a un señor de ultraderecha, racista, como es el señor [Xabier García] Albiol, que ha hecho campaña utilizando el manual de Marine Le Pen».

En la rueda de prensa tras la reunión de la ejecutiva, los portavoces de Podemos se han referido hasta en media docena de ocasiones al bloque «PP-Ciudadanos-Vox-Falange»; una referencia que el propio Iglesias ha difundido también a través de sus redes sociales, en una estrategia de deslegitimizar al resto de fuerzas dibujándoles en un lado extremo del escenario político. Podemos se desmarca así del acto del domingo, convocado por Societat Civil Catalana, y trata de restar legitimidad a la movilización que colapsó este domingo las calles de Barcelona, al atribuirla a fuerzas situadas a la derecha del PP. El partido de Iglesias sí admite la afluencia masiva a la concentración y al mismo tiempo cuestiona a sus promotores: «En la manifestación de este fin de semana ha participado muchísima gente, es evidente, familias que piden la unidad de España de esa forma, que es una postura completamente legítima», ha admitido, la portavoz de la ejecutiva y diputada por Cádiz, Noelia Vera.

No nos sentimos representados en esas manifestaciones de la extrema derecha»

La portavoz ha señalado también que «esas manifestaciones estuvieron secundadas y lideradas por la extrema derecha, un bloque inmovilista en el que están PP, Cs, Vox y La Falange, al que últimamente se está sumando el PSOE. No estamos de acuerdo con esa participación, sí con la movilización legítima y que cada uno se exprese como legítimamente quiera dentro del pacisimo».»El bloque del inmovilismo se ha ampliado», ha destacado. «Hemos visto manifestaciones con la presencia de Vox, Falange», ha precisado la dirigente. «No es casualidad y me parece responsable,», porque una cosa es que haya gente en este país que pacíficamente crea que hay que defender la unidad de España con una bandera que sienten suya, y otra es incitar a cosas como que haya presos políticos en este país y cantar Puigdemont a prisión«.

Podemos trata así de desmarcarse y restar legitimidad a la movilización que colapsó este domingo las calles de Barcelona, al atribuirla a fuerzas situadas a la derecha del PP. El partido de Iglesias sí admite la afluencia masiva a la concentración pero cuestiona a quienes llamaron a participar: «Hay organizaciones de la extrema derecha que se están aprovechando de esa situación para que se les vea un poquito, que hacía tiempo que no se les veía. No nos sentimos representados en estas manifestaciones de la extrema derecha en la que se piden presos políticos», ha continuado la portavoz.

La postura de Podemos hacia las concentraciones por la unidad de España contrasta con su opinión respecto a la movilización convocada por «Parlem» este domingo, que reunió a millares de personas con banderas blancas pidiendo diálogo, de la que han dicho sentirse «profundamente orgullosos». «Fue gente que salió vestida de blanco pidiendo diálogo, que es la solución política que nosotros ponemos encima de la mesa. Nos sentimos muy identificados y numerosos cargos de Podemos participaron de forma anónima en las manifestaciones», ha apuntado la dirigente de Podemos, que ha valorado positivamente la concentración. «Estamos muy orgullosos de la acogida que tuvo esa manifestación».

El PSOE, «responsable» de la actuación del Gobierno

Casi al mismo tiempo que Pedro Sánchez prestaba su apoyo al Gobierno en la defensa del Estado de Derecho, Echenique responsabilizaba al líder del PSOE de haber respaldado al Ejecutivo durante el 1-O y le advierte de que «tendrá que hacerse cargo» en caso de que haya episodios violentos. «Si PSOE decide volver a apoyar las actuaciones del gobierno cuando hay miles de agentes de la Policía y Guardia Civil desplazados a Cataluña», ha destacado el secretario de Organización, que ha hecho referencia a una posible Declaración Unilateral de Independencia que podría darse este martes: «Si después de lo que pase mañana en el Parlament volvemos a tener que lamentar heridos entre la población civil, pues el señor Sánchez tendrá que volver a hacerse cargo de ser el líder de una fuerza que ha apoyado a un gobierno que no duda en usar la violencia contra la población civil». «La última vez que el señor Sánchez apoyó al PP tuvimos heridos encima de la mesa. Si lo vuelve a hacer será en parte responsable de lo que suceda en Cataluña».

Sobre una posible DUI, Echenique ha rechazado de plano la aplicación del artículo 155 o el 116, pero tampoco no ha respondido, a preguntas de los periodistas, qué a su juicio hacer el Gobierno ante esa situación. Podemos sigue apostando a una sola carta, el referéndum pactado, antes o después de una supuesta vía unilateral. Sí ha asegurado que «un DUI no tiene validez y no tiene efectos», puesto que «si quisiera plantearse debería haber habido previamente un referéndum con garantías». Echenique ha defendido que una hipotética DUI «no llevaría a que Cataluña se saliera de España». «Todo lo qeu emane del 1 de octubre no tiene efectos», ha remachado. A su juicio, en el caso de que se produjera un referéndum pactado con el Estado «seguramente triunfarían opciones por una integración de Cataluña en España o con más cuotas de autogobierno».