La reacción de la clase política al encarcelamiento de los líderes independentistas Jordi Sánchez (ANC) y Jordi Cuixart (Òmnium) no ha tardado en llegar. Uno de los primeros en expresarse ha sido el vicepresidente al cargo de la consejería registrada los días 20 y 21 de septiembre, Oriol Junqueras: «Pedimos diálogo y el PP, vía Fiscalía, responde con prisión incondicional para Sánchez y Cuixart». Sánchez y Cuixart están acusados de un delito de sedición por promover e instigar las concentraciones que esos días trataron de entorpecer e impedir el trabajo de la Guardia Civil en la sede de la consejería de Economía y Hacienda. Las asociaciones que presiden han convocado este martes una marcha con velas por la Diagonal de Barcelona.

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, también ha reaccionado pidiendo la «liberación inmediata» de los dos Jordis. Minutos más tarde del mensaje de Junqueras se ha pronunciado el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, que asegura que encarcelar a los líderes de ambas organizaciones «es una muy mala noticia». «Pretenden encarcelar ideas pero hacen más fuerte la necesidad de libertad», asegura el líder del gobierno catalán.

«Pese a que la Fiscalía pide prisión incondicional, mi convencimiento es que si la justicia actúa, hoy dormiremos con nuestra gente. Seguimos esperando», había escrito instantes antes de conocerse la decisión el presidente de la ANC. Tras hacerse público el fallo, tanto la organización que preside como Òmnium han hecho públicos vídeos de ambos líderes, grabados en previsión, en los que Sánchez y Cuixart llaman a incrementar la movilización «cívica y pacífica» en los próximos días.

Esta misma noche ya se han producido caceroladas en Cataluña en protesta por la decisión de la Audiencia Nacional. Para este martes, Òmnium ha llamado a hacer un paro frente a los puestos de trabajo a las 12 de la mañana y a una concentración silenciosa frente a las sedes de la delegación del Gobierno en Barcelona, Girona, Lleida y Tarragona a las siete de la tarde. Un paro que finalmente será sustituido por una marcha con velas por las Diagonal de Barcelona a las 20.00 horas.

La presidenta del Parlament, Carme Forcadell, también ha mandado un mensaje de apoyo a los líderes de ANC y Òmnium, a los que la Guardia Civil sitúa en la cúspide de la hoja de ruta independentista, con un nivel de decisión similar al del propio Carles Puigdemont. «Dirigentes pacíficos, impulsores de movilizaciones multitudinarias sin incidentes, a prisión. Injustificable. No estáis solos, os queremos en casa», ha escrito Forcadell, que presidió la ANC antes de asumir su rol en el proceso secesionista como presidenta del Parlament.

La alcaldesa de Barcelona también ha mostrado su solidaridad con los dos detenidos: «Rechazo total a la prisión preventiva por convocar una manifestación pacífica. Es una barbaridad. Todo el apoyo Ómnium y Assamblea», ha publicado en Twitter Colau. La líder de Catalunya en Comú ha hecho un segundo pronunciamiento al filo de la medianoche y ha difundido un llamamiento de la cuenta del partido en el que califica a los líderes de las organizaciones independentistas de «presos políticos» y exige su «liberación inmediata».

El partido de Colau se ha sumado a las protestas convocadas por Ómnium y ha llamado a los paros al mediodía frente a los lugares de trabajo y a concentrarse este martes a las 19h frente a la «Delegación del Gobierno español». Un mensaje acompañado del hashtag #LLibertatJordis, que se ha convertido en el primer Trending Topic de la noche.

Al mismo tiempo que ella se ha expresado también Montse Candini, alcaldesa de Calella, uno de los primeros municipios de los que los ayuntamientos independentistas obligaron a irse a los agentes de la Guardia Civil que se alojaban en los hoteles del municipio. «Ya tenemos a los dos primeros presos políticos, que nadie se engañe. Viva la democracia española», ha tuiteado la regidora del PDeCat, que menciona en su tweet a Julian Assange, principal agitador del procés a nivel internacional.

En la misma línea se ha expresado el diputado de ERC en el Congreso de los Diputados, Gabriel Rufián: «Bienvenidos a Turquía». Y el lehendakari Iñigo Urkullu, quien ha valorado la decisión de la Audiencia Nacional como una mala noticia: “Toda acción política que se judicializa en un ámbito penal resulta preocupante. Resulta muchas veces en una situación que provoca un tensionamiento social». El dirigente vasco ha apelado a la «proporcionalidad en la aplicación de la justicia» para lograr un mejor clima de convivencia: «No necesitamos escenarios de enfrentamiento sino de distensión que lleven a uno más esperanzador para la generación de un clima de convivencia”.

Iceta: «Decisión desproporcionada»

El líder del PSC, Miquel Iceta, también ha acudido a las redes sociales para asegurar que la decisión de la juez le parece «desproporcionada». «El 23 de septiembre ya criticamos que se acusara de sedición a Jordi Sánchez y Jordi Cuixart», ha escrito el líder de los socialistas catalanes. Muy distinta ha sido la reacción del líder del PP regional, Xavier García Albiol: «El Estado de Derecho acaba poniendo a cada uno en su sitio».

Ciudadanos, por su parte, ha trasladado su «respeto a las decisiones de los tribunales» y ha deseado que «ojalá [Sánchez y Cuixart] no estuvieran dando un golpe a la democracia, pero lo están dando y cada uno debe asumir sus decisiones».