El Ayuntamiento de Barcelona, comandado por Ada Colau, ha reconocido la legitimidad del Govern de Carles Puigdemont y ha rechazado la aplicación del 155 por parte del Gobierno. El pleno del Consistorio ha aprobado una proposición de ERC en la que reconoce al ejecutivo catalán elegido en las elecciones del 27 de setiembre del 2015 como el «legítimo», pese a que el Govern al completo fue cesado por el Gobierno después de la declaración de independencia que se llevó a cabo en el Parlament.

Barcelona en comú, el partido de Colau, ha votado a favor de la propuesta de los republicanos, mientras que el PSC, su soporte de gobierno, ha votado en contra. No es la primera vez que el partido de Colau y los socialistas difieren en voto contra el artículo 155; un asunto que ha puesto en la cuerda floja esta alianza. En la iniciativa de ERC votada por Colau también se rechaza la aplicación del artículo 155 y «la respuesta autoritaria y amenazadora del Estado».

El Pleno ha debatido también otra propuesta de la CUP en la que pedía el reconocimiento de la «nueva república catalana». En esta ocasión Barcelona en Comú ha votado en contra, por lo que ha quedado rechazada su iniciativa, en la que también pedía al Ayuntamiento que pusiera todas sus herramientas para impedir la intervención de las instituciones catalanas y «hacer efectiva la república».