El Consejo de Ministros ha aprobado este sábado la activación del artículo 155 de la Constitución para devolver el orden constitucional a Cataluña. Los objetivos son «recuperar la legalidad, volver a la normalidad, continuar con el crecimiento económico y celebrar elecciones», ha dicho el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. Entre las medidas están el cese de Puigdemont y de todo el Govern y la convocatoria de elecciones anticipadas en seis meses, todas ellas adelantadas por El Independiente, aunque la voluntad de Rajoy es convocar a los catalanes a las urnas «en cuanto se recupere la normalidad».

El Gobierno central también tendrá el control de la Hacienda catalana, al asumir la gestión de la consellería que lidera Oriol Junqueras, y de Tv3 -para garantizar información veraz, objetiva y equilibrada- que pasará a estar controlada «por los nuevos gestores». En todo caso, si se produce la autorización por parte del Senado, se prevé el nombramiento de ese «ministro» especial para Cataluña e, incluso, de un órgano colegiado que gestione durante unos meses la Comunidad.

No hay medidas concretas sobre la presidenta del Parlament, Carme Forcadell

El presidente del Gobierno convocará elecciones en un plazo máximo de seis meses, «pero mi voluntad es hacerlo cuanto antes», ha señalado Rajoy. Si se agotara todo el plazo, habría su sumar otros 54 días para la convocatoria electoral. La intervención se mantendrá hasta que tome posesión el nuevo gobierno que salga de las elecciones autonómicas, aseguraron fuentes de Moncloa.

Además, el Parlament seguirá ejerciendo la actividad representativa que tiene encomendada, pero su presidenta no podrá proponer un candidato a la Generalitat mientras dure la intervención ni aprobar leyes en contra de la Constitución. Además, la labor de control de los nuevos gestores, es decir, de cada uno de los ministerios del Gobierno central, se ejercerá a través del Senado. No hay ninguna medida específica con respecto a la presidenta de la cámara autonómica, Carme Forcadell.

Llamativa ha sido la respuesta que ha ofrecido Rajoy a la pregunta de si todo este proceso, que culminará el viernes, puede decaer si Puigdemont convoca elecciones autonómicas. Ha sido tajante: «El artículo 155 solo se puede paralizar si el Senado no lo aprueba».  Aunque en el trámite, los grupos parlamentarios se pueden adaptar «a nuevas circunstancias» sobrevenidas.  Esta misma cámara puede hacer modificaciones sobre la marcha a petición del Consejo de Ministros sin necesidad de poner en marcha de nuevo todo el proceso.

La intervención se mantendrá hasta que tome posesión el nuevo gobierno tras las autonómicas

El presidente del Gobierno ha enumerado las razones que han llevado a tomar una decisión tan drástica.»Con el referéndum, en pocas horas se liquidaron la Constitución y el Estatut», ha afirmado Rajoy. «Da la impresión de que algunos querían que se aplicara el artículo 155, es mi sospecha», ha señalado el presidente del Gobierno tras el Consejo de Ministros. Ha querido dejar claro que «no se suspende la autonomía ni el autogobierno, se aparta a las personas que se han puesto margen de la ley y del Estatuto».

El Gobierno intervendrá el Gobierno de la Generalitat “respetando, en todo momento, la existencia de la comunidad, sus instituciones y su Estatuto”, según reza el documento de sobre la motivación política y jurídica de aplicación del artículo 155. Rajoy ha admitido que no era «su deseo ni su intención, no lo fue nunca» echar mano de ese precepto constitucional «que solo se aplica en situaciones excepcionales».

Rajoy ha agradecido el apoyo de Sánchez y Rivera

La reunión del Consejo de ministros extraordinario ha comenzado pasadas las 10 de la mañana para concretar las medidas a adoptar en el 155, ya que se trata de un instrumento inédito y con múltiples posibilidades. Ahora se reunirá la Mesa del Senado para valorar los puntos aprobados por el Gobierno. Está previsto que la Cámara Alta de luz verde al 155 en el pleno del próximo viernes, 27 de octubre.

Hasta ahora, el Gobierno se había resistido a aplicar esta medida a la espera de una rectificación de Puigdemont en su afán por declarar la independencia. No obstante, tras las dos respuestas ambiguas del líder catalán al requerimiento de Rajoy sobre si declaró o no la independencia en el Parlament el pasado 10 de octubre, el Ejecutivo ha puesto a funcionar todas las máquinas para restablecer la legalidad en Cataluña ante la negativa del presidente regional. Esto es, suspender la autonomía con el apoyo del PSOE y Ciudadanos. A ellos se ha referido explícitamente el jefe del Ejecutivo para agradecerles ese respaldo.