La crisis catalana ha vuelto a copara la sesión de control al Gobierno este miércoles en el Congreso. El Ejecutivo de Mariano Rajoy ha defendido la aplicación del artículo 155 de la Constitución en la Generalitat y ha pedido una “participación masiva” en las elecciones del 21-D para “recuperar la normalidad” en la comunidad.

Durante la confrontación dialéctica, el Gobierno ha hecho referencia al barómetro electoral del CIS publicado ayer para lanzar una advertencia a Unidos Podemos y sus confluencias. Si mantienen su “indefinición” sobre su apoyo al independentismo, pueden acabar entre la “indiferencia y la autodestrucción”.

Así se ha expresado la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, que ha reprochado al portavoz de En Comú Podem, Xavier Doménech, su “vicio” de hablar en nombre del pueblo catalán. El virtual candidato de Catalunya En Comú había preguntado al Gobierno  si tendrá en cuenta que, según las últimas encuestas publicadas, la mayoría de los españoles se muestran partidarios de la celebración de un referéndum
pactado sobre Cataluña.

“El problema de hacer política con las encuestas es que cuando registran la pregunta hay una y cuando la hacen hay otra como la del CIS de ayer”, ha respondido la vicepresidenta, recordando que el 39,2% de los españoles optan por mantener el actual sistema de las autonomías según el barómetro del CIS.

Sáenz de Santamaría ha acusado a En Comú Podem de “tratar de ocultar que defiende la independencia” de Cataluña, ya que la propuesta del referéndum pactado sería para consultar precisamente la secesión de la comunidad. “Convendría aclarar la postura y ver qué tienen en común los Comunes antes de enredar a los demás”, ha señalado, adviritiendo de que ese coqueteo con el independentismo puede llevar a Podemos a convertirse en una fuerza política residual o directamente a la “autodestrucción”.

A los reproches del Gobierno a Unidos Podemos sobre la falta de respeto a la separación de poderes, Doménech pasó a la ofensiva. “No tengo ninguna duda de la separación de poderes ni de que ustedes la han violentado sistemáticamente en estos años de Gobierno; tampoco tengo duda de que esta Cámara representa a la mayoría de la ciudadanía y que ustedes no la representan”, ha criticando, antes de insistir en que casi un 60% de los ciudadanos “piensan que debe haber un referéndum pactado y eso es independiente de si optan por el modelo autonómico, por uno federal, etc”.

A respuesta de varias preguntas, el presidente del Gobierno ha insistido en que la aplicación del artículo 155 de la Constitución sólo pretende restaurar la legalidad y “proteger la economía de Cataluña” ante unos datos “preocupantes”. El objetivo es “recuperar la normalidad a partir de las elecciones del 21 diciembre“, a las que ha llamado a los catalanes a participar “masivamente”. “Espero que esas elecciones supongan el inicio de una nueva etapa política de normalida”, ha insistido.

El portavoz del PNV, Aitor Esteban, le ha instado a buscar una solución política más allá de la convocatoria de elecciones porque “este clima es irrespirable” y la aplicación del 155 es un “antecedente inquietante”: “El fiscal ha denunciado delitos de rebeldía y sedición cuando no ha habido tumulto ni violencia y se han pedido medidas cautelares sorprendentes en un sistema garantista. Gran parte del Govern está en prisión de manera incomprensible”, ha insistido el diputado vasco.