La división del voto independentista en tres candidaturas «debilita» las posibilidades de ERC, Pdecat y CUP de volver a sumar una mayoría absoluta, según ha analizado en la mañana de este lunes el comité de dirección del PP, presidido por Mariano Rajoy. Ahora solo falta saber si, finalmente, Carles Puigdemont encabeza la «candidatura de país» con la que quiere frenar el descalabro de la antigua Convergencia, el PDCat, que tampoco parece tener voz ni voto en los planes del ex president por mucho que su antecesor, Artur Mas, y la coordinadora del PDCat, hayan viajadado a Bruselas para entrevistarse con él.

La debilidad de un independentismo dividido, unido a que «hemos hecho una aplicación sensata del 155«, sin entrar como un caballo en una cacharrería», permite ser optimista de cara al 21-D, señalan fuentes del PP presentes en la convocatoria del comité de dirección. Ese optimismo no procede de que el frente constitucionalista sea capaz de sumar más escaños que el secesionismo, pero sí de que éste no pueda escudarse en una mayoría absoluta para hacer una nueva intentona por separarse de España.

Gobierno y dirección nacional del PP se van a volcar en la campaña

Además, en la cita de este lunes se ha acordado que tanto la dirección nacional como el Gobierno «nos vamos a volcar en la campaña», según ha señalado en rueda de prensa el portavoz del PP, Pablo Casado. La dudas iniciales de que podría resultar prejudicial un desembarco de Madrid, parecen despejadas, aunque habrá que ver en cómo se manterializa ese apoyo. Por lo pronto, Rajoy volverá  Cataluña a finales de mes para un acto con la patronal Fomento del Trabajo en calidad de jefe del Gobierno. Ya ha comprometido también su presencia en campaña el 8 de diciembre, día del cumpleaños de su candidato a la presidencia de la Generalitat, Xavier García Albiol.

«En el PP estamos muy orgullosos de lo que hemos hecho y de que Rajoy tuviera el coraje de convocar elecciones mientras otros huían de forma cobarde», ha dicho Casado sobre Carles Puigdemont. Y la inmensa mayoría de los catalanes, a su juicio, «avalan esa estrategia». El portavoz popular ha explicado que en la campaña habrá que hablar «de afectos y de sentimientos, de decir que estamos mejor juntos y que las mentiras sólo conducen hacia un muro de frustración».

La consigna de Génova es no entrar desde Madrid en descalificaciones contra PSOE y Cs

No ha querido entrar Casado, sin embargo, a valorar por qué a tenor de los sondeos, -el último de Metroscopia, publicado por «El País»-, es Albert Rivera el que parece rentabilizar la respuesta al secesionismo catalán. Tras negar que Ciudadanos crezca a costa del PP, el dirigente popular se ha conducido con pies de plomo al escudarse en el argumento de que «los constitucionalistas sumamos más apoyos y se refuerza la actuación del Gobierno». Los proyectos «unionistas», ha agregado al respecto, «son atractivos sea el PP, Ciudadanos o el PSOE, que crece a costa de Podemos, y eso es positivo». Asegura que el PP «no está ahora en eso» hasta el punto de que «nos da igual quién lo capitalice aunque percibimos mucho apoyo en la calle».

Y es que la consigna en el cuartel general de los populares es «no entrar desde Madrid en descalificaciones ni al PSOE ni a Ciudadanos. Vamos juntos en esto, otra cosa es que ellos se quieran separar de nosotros», indican fuentes populares.