El ex vicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras, ha dirigido una carta a los militantes de ERC que se ha hecho pública este miércoles. En ella, pese a que asegura que “en estas elecciones, nuestro candidato también es el presidente legítimo, Carles Puigdemont, y el resto del Govern”, el líder de ERC señala claramente a la secretaria general del partido, Marta Rovira, como aspirante a ocupar la presidencia de la Generalitat.

“Confiad en ella siempre, se lo ha ganado como ninguna”, dice Junqueras sobre Rovira. “Va siendo hora de que en este país una mujer esté al frente, una mujer que nunca se rinde, con una determinación y un convencimiento inigualables”, prosigue, antes de describirla como “tozuda, obstinada, pero también dialogante y pactista”. “Todos a su lado, no la dejemos nunca sola. República tiene nombre de mujer”, cierra el ex vicepresidente su elogio a Rovira, que este martes se trasladó a Bruselas para reunirse con Puigdemont.

En el texto, escrito desde la prisión de Estremera, Junqueras asegura además que la mano de ERC “debe estar extendida” hacia los comunes, a los que, sin nombrarlos, se refiere como “aquellos que, desgraciadamente, equiparan república y 155 por dolorosa e incomprensible que a veces nos resulte su actitud”. Habla también de garantizar que tras el 21-D “PP y PSOE no alcancen su objetivo”.

‘No hemos culminado el trabajo’

Junqueras también incide en la línea de autocrítica que estos días están extendiendo otros dirigentes de ERC como Joan Tardà. “Estamos en una coyuntura muy compleja. Hemos recorrido un camino impresionante, hemos dado pasos de gigante y hemos puesto Cataluña en el mapa de Europa y del mundo”, dice el líder de ERC. “También es verdad que sólo eso es insuficiente y que no hemos culminado el trabajo”, admite, para después subrayar que “el primer paso para ser reconocidos es que se conozca nuestra realidad”.

En ese sentido, Junqueras asegura que han conseguido “un éxito increíble”, también en “la visibilización de un Estado posfranquista dominado por las élites de siempre”.

El líder de ERC aprovecha igualmente para marcar el espacio propio de su partido, y diferenciarlo especialmente del PDeCat y la ex Convergència. “Nos podemos equivocar, no somos inmunes a los errores, pero lo que no hemos hecho nunca es meter la mano en la caja”, escribe Junqueras, que denuncia “la industria de la corrupción que es hoy el PP”.
Sin embargo, el mensaje es también interno: “La corrupción en Cataluña también ha dañado las filas del soberanismo -por mucho que haya estado maximizada y explotada sin rubor por el Estado- y ha neutralizado una base muy importante que ha rebatido su corrupción estructural apelando a la corrupción en Cataluña, por poca que fuera”.