El presidente de la Asamblea Nacional Catalana (ANC) Jordi Sánchez, ocupará el número dos en la candidatura de Carles Puigdemont a las elecciones autonómicas del 21D. La ANC ha confirmarlo el fichaje más esperado por el ex presidente catalán, que en las últimas horas se daba por hecho en medios del PDCat.

El presidente de la ANC, imputado por un delito de sedición y encarcelado en Soto del Real por orden de la Audiencia Nacional, habría aceptado la propuesta de Puigdemont para encabezar junto a él su «lista de país» con la que competirán con ERC por la mayoría en el bloque independentista.

El PDCat está pendiente de que la ANC pueda informar de la decisión a sus asociados para hacer oficial la noticia, que obligará a Sánchez a abandonar la presidencia de la entidad independentista, liderada desde que él está en prisión por su vicepresidente, Agustí Alcoberro.

El ex presidente Puigdemont reconoció su «decepción” por no haber podido pactar una lista única independentista. Horas antes de que se cierre el plazo de registro de candidatura y con la unidad descartada, el ex president catalán ha insistido en que la candidatura única que reclamaban desde su partido era la mejor opción, aunque ha añadido que “no tenemos derecho a pelearnos entre nosotros”.

El fichaje iguala las fuerzas entre la lista de ERC, que ayer anunció el fichaje de Carme Forcadell, todavía presidenta del Parlament y ex presidenta de la ANC, como número cuatro de su lista. La coordinadora general del PDCat, Marta Pascal, se ha vuelto a resistir esta mañana a dar más detalles sobre la lista a la que dará apoyo su partido, señalando que su confección «esta en manos» de Puigdemont, tal como aceptó ayer el Consejo Nacional del partido.

El fichaje de Sánchez como número dos de la candidatura abre un escenario inédito, con el número uno de la lista en Bruselas, pendiente de su extradición, y el número dos encarcelado. Todo ello sin noticias, a menos de 24 horas de que expire el plazo para registrar las candidaturas, de quién actuará como «cabeza de lista» en Cataluña, puesto que la coordinadora general del partido se ha descartado, igual que el presidente -Artur Mas- y la vicepresidenta -Neus Munté-.

Siempre próximo a CDC

Al frente de la ANC desde primavera de 2015, cuando Carme Forcadell abandonó al entidad para integrarse en la lista de JxS junto a la presidenta de Òmnium, Muriel Casals, Sánchez ha sido una de las voces más influyentes durante los dos años del proceso independentista, tanto en su faceta pública como en la de miembro del “sanedrín” que ha acompañado -y condicionado- a Puigdemont durante su mandato.

Próximo a David Madí y el entorno más cercano de Artur Mas, su llegada a la presidencia de la ANC, no exenta de polémica, se interpretó como una maniobra de CDC para controlar la entidad que llevaba la voz cantante en la movilización en favor de la independencia.

Adiós de Corominas

El fichaje de Sánchez ha coincidido con el adiós de Lluís Corominas, último presidente del grupo parlamentario de JxS, que hoy ha hecho oficial su renuncia a concurrir a las elecciones del 21D. Corominas, que hasta este verano ocupó la vicepresidencia primera de la Mesa del Parlament, está imputado por los delitos de rebelión y sedición por su apoyo a las votaciones referidas al proceso.

El veterano dirigente nacionalista ha asegurado sin embargo que su decisión estaba tomada desde 2015, cuando ya anunció que esas era sus últimas elecciones autonómicas.