Los ajustes llegan a Siemens. El gigante alemán de la ingeniería ha anunciado este jueves que planea recortar alrededor de 6.900 empleos en todo el mundo para hacer frente a las dificultades de su división de energía y gas, afectado por una fuerte caída de la cartera de pedidos.

Esta división concentrará alrededor de 6.100 de los recortes de empleos, mientras que el resto de los ajustes afectará a las divisiones de industrias de transformación y generación de energía. «Los recortes son necesarios para garantizar que nuestra experiencia en tecnología de plantas de energía, generadores y grandes motores eléctricos se mantiene competitiva a largo plazo. Ese es el objetivo detrás de las medidas que estamos tomando», ha explicado la directora de Recursos Humanos, Janina Kugel.

El grupo germano prevé realizar casi la mitad de los recortes en Alemania, mientras que en el resto de Europa se verán afectados algo más de 1.100 empleados. Otros 2.500 empleos fuera de la geografía europea también sufrirán el efecto de los ajustes, incluidos 1.800 puestos de trabajo en la consolidación de los servicios de producción y las funciones administrativas en los Estados Unidos.

La compañía ha apuntado además que cerrará dos centros de actividad en Alemania (en Goertliz y Leipzig), mientras que estudia fusionar o vender otras instalaciones en el país.

Estos recortes son los más fuertes implementados por el grupo alemán en más de dos años, según explica la agencia Bloomberg. La medida se produce en un entorno competitivo complejo, evidenciado por la reciente decisión de la estadounidense General Electric de reestructurar su negocio para centrarse en sus negocios más rentables.

Ambos grupos se enfrentan a cambios globales en la demanda de energía que favorecen las energías renovables en comparación con las grandes plantas de combustibles fósiles que funcionan con los tipos de turbinas que fabrican.

«La industria de generación de energía está experimentando una disrupción de alcance y velocidad sin precedentes. Con su fuerza innovadora y su capacidad de generación en rápida expansión, las energías renovables están sometiendo a otras formas de generación de energía a una presión cada vez mayor. La acción de hoy sigue a un esfuerzo de casi tres años para negocio para este mercado cambiante «, señaló Lisa Davis, miembro de la Junta Directiva de Siemens.

Según ha explicado la compañía, la demanda global de grandes turbinas de gas (que generan más de 100 megavatios) ha disminuido drásticamente y se espera que se estabilice en alrededor de 110 turbinas por año. Por el contrario, la capacidad de fabricación técnica de todos los productores en todo el mundo se estima en alrededor de 400 turbinas.

Siemens insiste en que, más allá de estas medidas, continúa invirtiendo en los negocios en crecimiento, en los que está incrementando su fuerza de trabajo. Así, en su año fiscal 2017, contrató a casi 39.000 personas en todo el mundo, incluidas alrededor de 5. 200 en Alemania.

La compañía señala que, según el último recuento, tiene unos 3.200 puestos de trabajo vacantes, por lo que su objetivo es transferir la mayor cantidad posible de personas afectadas por las medidas de reestructuración para abrir puestos dentro de la empresa o capacitarlos para estas funciones.

Estas noticias llegan pocos días después de que Siemens Gamesa, compañía de energías renovables participada por Siemens, anunciara su intención de recortar unos 6.000 empleos durante los próximos tres años, de los que algo más de 400 se producirán en España.